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viernes, 25 de diciembre de 2020

5150 (1986) - Van Halen - Critica

Haciendo zapping por Netflix Latinoamérica, me encontré con la biopic documental de Motley Crue, llamada The Dirt; la cual cuenta a grandes rasgos la historia de una de las bandas más escandalosas del Rock. Sin embargo, en esta oportunidad, me voy a tomar de una de las frases de la película emitida por el personaje de Tommy Lee.

Cuando la banda se encontraba al borde del abismo por las adicciones de sus integrantes, Tommy Lee le mencionaría a Nikki Sixx: “No podemos detenernos por culpa de un integrante (Vince Neil), debemos buscar un nuevo vocalista para poder avanzar como banda ¡A Van Halen le resulto!”; a lo que Sixx bastante molesto le responde: “Ya se que a Van Halen le funcionó!!! siempre me lo repites una y otra vez!!!”. Con esto, tomarían la decisión de expulsar a Vince Neil y llamar a John Corabi.

Cuando David Lee Roth abandonó Van Halen, producto de sus diferencias con los hermanos Van Halen, toda la banda se dio a la tarea de buscar en diversos vocalistas a la próxima voz del conjunto. Eddie Van Halen, en aquel entonces, era fanático de una banda llamada Montrose, cuyo vocalista, era Sammy Hagar, quien ya contaba con una carrera solista; además de la banda mencionada. Fue Eddie, quien propuso el puesto a Sammy, quien no dudaría en aceptar.

Su primer trabajo en conjunto, 5150, numeración del estudio de grabación de Eddie, seria todo un éxito, vendiendo aproximadamente 7,5 millones de copias y logrando ser N° 1, a través de los singles del disco Why Can't This Be Love, Dreams, Summer Nights, entre otros.

Con un claro giño a la voz de David Lee Roth (recordando que en aquel tiempo empezaría una competencia musical entre los Van Halen y Diamond Dave), comienza la voz de Hagar diciendo “Hellooo….Baby” para pasar a un riff pesado y constante en Good Enough. Este ritmo monótono se mantiene durante todos los versos y solo se producen quiebres durante los puentes y coros. Si bien es un tema enérgico de principio a fin, que, durante su duración, va mostrando cambios de ritmo acelerados y ralentizados; siempre en sus versos, se mueve por un ritmo monótono, lo cual puede llegar a aburrir a ratos. Sin embargo, durante los intermedios y coros confluyen una serie de ritmos y melodías en los cuales buscan constantemente parodiar a Lee Roth y su época en la banda. Una sátira efectiva, a la cual le falta un poco más de corazón.

El primer single, Why Can't This Be Love, es todo un temazo de principio a fin. Con un comienzo, basado en las melodías de los sintetizadores de Eddie y la batería solida de Alex, explota la voz de Hagar, la cual ruge a través de los versos y coros, apoyado por los coros de Anthony Michael. Un trabajo en conjunto que funciona como una montaña rusa de emociones, moviéndose por diferentes melodías y armonizaciones. Sabemos que es uno de los temas más comerciales de la banda, pero aun así lo disfrutamos y escuchamos. Estos son los años 80´s y esto es Van Halen!!!

El mejor tema del disco nos llega con la desenfrenada y caótica Get Up, la que comienza con unos riffeos a través del uso excesivo de la distorsión y el tremolo, sin embargo, eso cambia drásticamente y nos conducimos por un riff eufórico, el cual exige a Hagar a dar lo mejor de sí, entregándonos a un Sammy completamente enérgico y exigido en sus agudos. A lo anterior, se debe sumar la batería frenética de Alex y el bajo imperceptible de Michael. Todo transcurre de esta manera, entre el verso y el coro, hasta llegar al minuto 2:44, en donde bajamos súbitamente el ritmo para caer en una melodía de Eddie, quien después se dispara un solo breve, pero lleno de virtuosismo. El final es el típico donde todos tocan lo que quieren y se arma el desmadre.

Con el protagonismo de los sintetizadores, más una guitarra cristalina que apenas se percibe, comienza Dreams, a través de un ritmo galopante y el uso excesivo de los sintetizadores. Eddie es el protagonista absoluto de la canción, a través de su desempeño en los teclados y la guitarra eléctrica que es imperceptible en los versos y los coros, pero que se luce con un solo memorable. Nuevamente, tenemos uno de esos temas comerciales, en que Hagar nos deslumbra con su potente vozarrón, además de un coro sumamente pegadizo y entretenido.

Summer Nights comienza con unos fraseos solitarios en una guitarra con efecto chorus, hasta ir cayendo al riff central, apoyado constantemente por la batería de Alex. En esta ocasión, encontramos a un Hagar mucho mas mesurado y relajado durante sus versos e intermedios. Sin embargo, a pesar de la disposición de Hagar, y el apoyo de Michael en los coros, resulta ser un coro bastante soso y aburrido. Solamente debo destacar la labor de Eddie, quien conduce el tema a través de los riffeos y fraseos de su guitarra eléctrica. Sinceramente, si a Good Enough, le faltaba corazón, a Summer Nights le falta alma y pasión.

Con un riff que nos rememora a los hermanos Young de AC/DC nos llega Best of Both Worlds, la cual es bastante discreta en sus versos para explotar a través de unos coros cargados de potencia y energía rockera. En esta ocasión, tenemos un tema mas rockero en la línea Van Halen, aunque no logra ser brillante y pasa sin pena ni gloria. Al menos, nos deja una sensación un poco mas agradable con respecto a su antecesor, ya que nos demuestran que el Rock no se ha perdido.

La vuelta a los sintetizadores tenia que ser un hecho, y con una extensa intro realizada por Eddie, comienza Love Walks In, canción que posee una base rítmica de batería y bajo bastante notoria. Después de estas sonoridades, poco a poco se va incorporando Hagar, quien, tanto en los versos como en los coros, tiene el apoyo de segundas voces, que, en esta ocasión, son realizadas por todos los miembros del grupo. Es curioso lo que pasa con este tema, ya que la guitarra eléctrica solamente aparece para su solo correspondiente y la sección final, siendo los sintetizadores los protagonistas del tema. Estoy seguro que todos hemos escuchado este tema y no teníamos idea que era de Van Halen. Otro clásico dentro de los temas mas populares y comerciales de la banda.

Un riff más seco y ganchero nos llega de la mano del tema que da nombre al disco, 5150. Este riff se mantiene por un poco mas de un minuto, apoyado por los redobles y cortes en la batería, hasta decantar en una sonoridad mas tranquila y distorsionada, donde la voz de Hagar deambula entre rítmicas tranquilas y otras aceleradas. Esta canción debe ser una de las más experimentales del disco, y nos entrega momentos bastante entretenidos e interesantes y otros bastante monótonos y sin contenido.

Para culminar, y entre la conversación de los miembros de la banda; sumándole un bajo agresivo, una batería monótona y unos ecos en la guitarra, se desenvuelve Inside, la cual es la canción mas extraña del disco. Sinceramente, es una canción a la cual cuesta seguirle el ritmo y el objetivo central, ya que a veces aparece la voz de Hagar sobre un riff monótono, y después cambia a los miembros de la banda conversando, y luego a unos coros estilo Another Bring In The Wall con esos “That's what's coming down on the inside” o gritos tribales de los mismos. Un final particular.

Definitivamente, Van Halen nos demuestra que menos es a veces, es más, ya que, con un total de nueve canciones, lograron generar un gran éxito comercial y un excelente comienzo para la nueva etapa de la banda. Si bien tiene momentos bastante flojos y canciones a las cuales hasta hoy les buscamos un sentido dentro del disco, aun así, tenemos momentos y canciones memorables y que, al día de hoy, a pesar de la partida de Eddie Van Halen, representan verdaderos himnos dentro del catálogo del grupo.

“Ow! Get up and make it work (Make it work)
Get up, get up and make it work”

jueves, 3 de diciembre de 2020

Power Up (2020) - AC/DC - Critica




Ha sido toda una teleserie la que ha vivido AC/DC en el último tiempo. Durante el año 2016, Brian Johnson dejaba la banda por problemas auditivos causados por los años de circo liderando una de las bandas más potentes del Rock y su adicción a los autos de carrera. Además, con la gira que hicieron en aquella época, y con la incorporación temporal de Axl Rose, Cliff Williams, bajista histórico, también diría adiós temporalmente al conjunto de los Young´s.

Por si esto fuera poco, el año 2017, fallecería el co-autor de la gran mayoría de las canciones y pieza fundamental del engranaje, Malcolm Young, quien hace un tiempo venia alejado de la banda producto de una demencia. Si a lo anterior, agregamos los problemas con la justicia de su baterista Phil Rudd, los cuales tuvieron muchos vaivenes a través del tiempo, ponían en duda la continuidad de la banda.

Sin embargo, cuando las cosas funcionan tan bien con ciertas personas, ¿Podemos alejarnos realmente de ellas y comenzar de nuevo con caras nuevas? En el caso de AC/DC ya no aplica producto de los años de carrera con una determinada formación. Así fue como, la amistad y amor por la música, hicieron que Brian Johnson mejorara y volviera a la banda, Cliff Williams decantara de su decisión de retiro, Phil Rudd resolviera sus problemas legales, pudiendo volver a la banda, y el sobrino de los Young’s tomara las riendas de su tío Malcolm en la guitarra rítmica.

Fue así como antes de la pandemia del COVID 19, se veía a los miembros de la banda reunirse para ensayar, y se veía venir que algo se estaba cocinando en dichos lugares. Desde ahí a esta parte, los rumores cada vez eran más exactos, señalando que los australianos volverían al ruedo de la mano de un disco que estaban grabando, y así es y seria. Power Up es el décimo séptimo trabajo de estudio de la banda, y si bien no es atrevido hacia algo nuevo, mantiene la formula clásica del conjunto.

Con una intro clásica del conjunto, comienza Realize, la cual es bastante similar a Thunderstruck, sin embargo, la estructura es bastante diferente de la mencionada. Adicionalmente, esta canción marcaria el segundo single del álbum y también uno de los momentos más altos del disco, ya que las guitarras son bastante dinámicas y se nota el trabajo de fondo que tuvieron Stevie y Angus en su grabación. La base rítmica y la voz de Johnson cumplen todas las expectativas.

Como este disco rememora grandes clásicos, no podíamos quedarnos sin Highway to Hell, a través de Rejection, canción en la que Johnson se apoya constantemente en su voz duplicada y los coros realizados por Williams y Young. Es una canción bastante plana, a pesar de tener el alma de los austriacos durante todas sus líneas, ya que, si no fuera por el solo correspondiente de Angus, jamás se rompería esta monotonía mencionada.

El primer single del disco, nos llega de la mano de Shot In The Dark, el cual se mueve por las líneas clásicas de la banda y con su riff nos rememora a Rock N’ Roll Train, teniendo una estructura mas menos similar al mencionado desde sus estrofas hasta sus coros. Es una canción que cumple con su objetivo y nos deja mas que claro que AC/DC sigue vigente y sus integrantes se sienten plenos.

El mejor tema del disco es Through The Mists Of Time, pero ¿Por qué? porque rompe el esquema clásico de la banda. Si bien es una canción que comienza con un riff y melodía discreto en su comienzo, poco a poco va agarrando fuerza a través de la voz de Johnson, quien ruge en los versos y en los coros, tal y como fuese con You Shook Me All Night Long, aunque, en esta ocasión, con una voz un tanto modificada que la hace sonar gangosa, sin embargo, este efecto colabora en entregarnos una canción pegajosa y entretenida. La base rítmica es sólida y no presenta fallas a través de sus melodías. Y ¡Si!, a ratos nos hace acordar a los grandes hits del cantante británico Rod Stewart, entregándonos frescura y renovación dentro de la cara A del disco.

Kick You When You're Down comienza con las voces experimentales y duplicadas de Johnson, hasta decantar en el riff principal y entregarnos una línea característica del Rock and Roll realizado por los australianos. Sin embargo, el tema se muestra mas experimental hacia el coro cambiando en parte la métrica a través de los Oh no. Lamentablemente, es un tema discreto y quedamos con la sensación de que pudiera haber sido mejor.

El término de la cara A del disco, nos llega con Witch's Spell, el cual nos muestra una batería plana que no presenta grandes cambios rítmicos, la cual se mueve a través de líneas melódicas en las guitarras de los Young. Nuevamente, tenemos el uso excesivo de la voz en reverb con los coros correspondientes. Si bien es mejor que su antecesora, nos plantea un final poco auspicioso para lo que seria un lado B desastroso.

El comienzo seco de Demon Fire, nos rememora al clásico Whola Lotta Rosie. Después de esto, vamos deambulando en la línea central de la guitarra que se mueve a la par con la voz de Johnson. Nuevamente, tenemos acordes distorsionados y secos por doquier, saltando de los cortes de la intro a la línea central de la guitarra y los acordes cañeros, siendo lo más interesante su sección intermedia y solo de guitarra (A contar del minuto 02:16), los que se repiten hacia el final acompañados de la voz y el resto de los instrumentos.

Bajo una línea base de Cliff Williams, que se va mezclando con las melodías y acordes de las guitarras conjuntas, se abre paso Wild Reputacion, la que acompañada con la voz grave y melódica de Johnson se fusiona con las segundas voces en el coro; con la repetición constante del nombre de la canción. Un solo en el sonido clásico de Angus y volvemos a la línea central del tema, en lo que debe ser el tema más rescatable del lado B del disco.

Nuevamente recordamos viejos clásicos de la banda con No Man’s Land, la cual tiene toda la inspiración de Hells Bells, sin embargo, lo realiza de una forma tan lenta y monótona que, a pesar de contar con una cadencia hipnótica, muestra poca energía y entrega siendo una canción plana de inicio a fin.

Una solitaria batería de Rudd va recibiendo el ataque de las guitarras de los Young’s en Systems Down, a los cuales se les incorpora Johnson con una voz rasgada y potente que se mueve a través de un ritmo monótono hasta llegar al coro donde la voz se acompaña de las segundas voces de Stevie Young y Cliff Williams, además de aplicar el efecto de eco para esta sección y en algunos pasajes de los versos. Una canción que pasa sin pena ni gloria.

El clásico pregunta y respuesta de las guitarras de los Young’s (En esta oportunidad con Stevie y Angus) marcan la pauta de Money Shot. El tema transcurre sin grandes cambios ni variaciones, manteniendo el sonido clásico de AC/DC, sin embargo, solo se vuelve enérgico y dinámico a partir del solo de Angus, aunque resulta ser demasiado tarde para una canción sumamente predecible que se pierde en el conjunto de 12 tracks.

Un comienzo similar a Back In Black se nos presenta con Code Red, el cual presenta una línea acelerada en la guitarra para decantar en un tema con un sonido sumamente ochentero al estilo de Def Leppard. Esto se vuelve tan similar, que tanto los versos como los coros, nos hacen recordar a las canciones de Elliot y compañía. Si bien representa un experimento dentro del sonido clásico de AC/DC, no corresponde al mejor final esperable para un lado B desastroso

En recientes palabras del mismo Angus, este disco seria grabado durante el año 2018 en Canadá, y no habría sido lanzado con anterioridad, producto de los problemas de la pandemia COVID-19 y otros motivos. Por ende, todas las canciones son de co-autoría tanto de Angus como de Malcolm Young. Si bien nos alegra que AC/DC se mantenga vigente a día de hoy, sinceramente, Power Up no será un material muy recordado dentro de la discografía de los australianos, ya que es evidente su falta de ideas y el uso excesivo del refrito de sus grandes éxitos. Quizás la pregunta sea ¿Se le puede pedir más a AC/DC habiéndolo hecho prácticamente todo?

“On a magic ride
Through the mists of time”

martes, 10 de noviembre de 2020

A Different Kind of Truth (2012) - Van Halen - Critica

 


Hace algunas semanas, desperté con la triste noticia de la muerte de Eddie Van Halen a la edad de 65 años producto de un cáncer a la garganta que lo aquejaba; y si bien era algo que podía ocurrir, producto de la adicción frenética al tabaco por parte del mismo; su partida deja una perdida invaluable en el mundo del Rock.

En el último tiempo, Van Halen se presentaba con cierta regularidad tocando sus grandes clásicos, siempre y cuando, la salud de los miembros de la banda pudiera mantenerlos de gira; aunque no mostraran nueva música desde A Different Kind of Truth del año 2012 que pasamos a reseñar.

En esta oportunidad, el disco en cuestión demoraría 14 años en gestarse desde el paupérrimo Van Halen III, teniendo por misión (quizás…) reivindicar el nombre de la banda de aquel mal recuerdo. Además, representaría la vuelta al conjunto californiano de su histórico vocalista David Lee Roth, que si bien venia trabajando desde 2007 con la banda, no había tenido la oportunidad de grabar nuevo material con la banda.

Sería la figura del nuevo bajista de la banda, Wolfgang Van Halen, hijo de Eddie y sobrino de Alex, quien determinaría la vuelta al estudio de la banda, ya que el mismo seria quien insistiría a su padre por grabar o reversionar canciones olvidadas. Wolfgang empezaría a revisar en el baúl de los recuerdos y a encontrar viejas canciones que no fueron consideradas en su ocasión, con la finalidad de que el nuevo Van Halen les diera una segunda vuelta y en base a eso pudiesen grabar nuevo material. De hecho, al menos 7 canciones del disco, corresponden a mezclas y fusiones de viejas canciones desechadas por el conjunto.

Ante todo esto, pensaríamos que las cosas irían de buena manera, sin embargo, el disco generaría una serie de divisiones entre los fanáticos, ya que algunos lo considerarían un regreso más que sorprendente y rescatable y otros cuestionarían su falta de creatividad (producto de las reversiones) y que su finalidad esta forzada por un deseo de mantenerse vigente y salir de gira; tal y como lo haría por ese mismo año Aerosmith con el cuestionable Music from Another Dimension!

Uno de los singles del disco, Tattoo, se presenta con las voces en eco de Lee Roth, repitiendo el nombre de la canción, para pasar a un fraseo lleno de notas con sustain y gain aportados de la mano de Eddie. Luego de esto, la voz de Lee Roth se mueve por la línea central en el bajo de Wolfgang, quien es apoyado por una batería discreta, que trata de no respetarle protagonismo a su sobrino. El coro es entretenido y repite frecuentemente el nombre de la canción como un efecto de loop en el oyente. Debe ser el tema mas comercial del disco, pero bajo este parámetro logra dejarnos una sensación agradable y satisfactoria.

El mejor tema del disco, y otrora single del mismo, esta representado por She’s The Woman, canción escrita originalmente en 1976, cuyos principales cambios están en la guitarra. Bajo un comienzo en base a una línea de bajo que se repite, mas unos fraseos sueltos de la guitarra, se mueve el riff principal con la cómoda voz de Lee Roth. Lee Roth es quien proyecta la mejor vibra a lo largo del tema, ya que se muestra comprometido y pleno en cada una de sus líneas vocales. Eddie realiza una labor excelente tanto en el riff principal como en su correspondiente solo. Sin embargo, lo más rescatable es el coro que nos rememora a los primeros Van Halen. Un buen recuerdo al pasado que deja la vara alta y nos deja con ganas de más.

Con ese sonido guitarrístico clásico de Aint Talkin' Bout Love, pero de manera más pasiva va apareciendo You and Your Blues con la voz de Lee Roth, a la cual se van incorporando, gradualmente, el resto de los instrumentos. La canción se mueve por unos versos tranquilos hasta explotar en los coros con la voz Lee Roth a tope, apoyada por los coros realizados por Wolfgang, quien resulta de gran ayuda para remarcar la sección intermedia y coro de la canción.

China Town comienza con un distorsionado solo de Eddie quien nos muestra su virtuosismo en la guitarra eléctrica y técnica de tapping, sin embargo, la pseuda calma dura un par de segundos, ya que a contar del minuto 0:13 explota en una canción agresiva donde la voz de Lee Roth se muestra grave y directa. Nuevamente, vemos a un Wolfgang que ayuda en las voces y coros, además de complementarse con las voces duplicadas de Lee Roth y con el bajo sonando con una crudeza digna de Motorhead. Puede parecer un tanto repetitiva a ratos, sin embargo, Alex le da dinamismo a través de sus redobles en la batería.

Con una distorsión acústica y un arpegio tranquilo comienza Blood and Fire, la cual de poco va agarrando fuerza hasta convertirse en una canción electrificada con el clásico sonido Van Halen. La voz de Lee Roth es discreta y suave subiendo sus tonos, solamente, en el coro con esos We came!… Si bien tiene cambios de rítmica para sus secciones intermedias, acompañada de un virtuoso solo de Eddie, no logra generar gran relevancia y recuerdo auditivo en el oyente.

Bullethead presenta un ritmo asesino y frenético, siendo una canción prácticamente heavy metal, la cual nos muestra a un Lee Roth inspirado y que se apoya, constantemente, en los coros para entregarnos energía. La guitarra de Eddie presenta buenos cortes distorsionados apoyados, principalmente, por los golpes agresivos de su hermano Alex en la batería. Eso sí, el solo de la guitarra eléctrica es bastante extraño y experimental. Un tema directo y a la vena.

Con los gritos de “One…Two…Three…Four” de Alex, al estilo de The Ramones, comienza As Is, la cual parte con unos redobles de batería acompañados por un riff industrial de Eddie. Todo esto termina al minuto 0:40, con el paso a un riff acelerado al estilo de Get Up, el cual se mueve por la voz de Lee Roth llevándonos a un coro que nos recuerda a Hot For Teacher. Una canción que evoca las grandes canciones del conjunto y nos sumerge en la nostalgia de los Van Halen más agresivos.

Los sonidos de la guitarra de Eddie, que emulan sonidos espaciales y extraterrestres, se mezclan con una voz en off hasta dar inicio a un riff agresivo que tiene un sonido bastante grunge en Honeybabysweetiedoll. La voz de Lee Roth, durante los versos, se mueve en virtud de este riff, y también se logra apreciar el uso de voces duplicadas. Sin embargo, es un tema experimental y que nos recuerda al tipo de canciones de Van Halen III, un pésimo recuerdo y nube negra dentro de la discografía del grupo.

El Rock moderno nos llega de la mano de The Trouble With Never, el cual a través de un riff dinámico se mueve por redobles de batería y la voz camaleónica de Lee Roth. Durante sus versos, la voz del mismo se muestra mesurada y, a ratos, se encuentra recitando la letra, hasta llegar al coro, que resulta ser lo más rescatable a través del uso de voces corales. Nuevamente, vemos el virtuosismo de Eddie, a través de un solo, que resulta ser demasiado extenso en su duración y no aporta mucho más que servir de nexo a una sección intermedia donde se aprecia a Lee Roth susurrar y susurrar.

La cosa mejora bastante con Outta Space, tema directo y sin tapujos que muestra un riff propio del sonido Van Halen, el que se mueve por un ritmo galopante y la voz enérgica de Lee Roth, quien nos presenta un coro apoyado en voces corales y cortes secos en la batería. Esta vez, tenemos un solo que cuenta con toda la esencia en calidad y duración de Eddie.

El Blues mezclado con el Rock N´ Roll, siempre han sido los favoritos indiscutidos de Lee Roth; comprobado a través de su material solista. Con una guitarra acústica y la rítmica señalada comienza Stay Frosty con la voz de Lee Roth como foco principal a través de un juego de palabras y sonoridades. A partir del minuto 1:10 comienza un ritmo electrificado basado en un clásico ritmo de Rock N Roll al estilo Elvis Presley que nos hace recordar al clásico cover de PoisonYour Mamma Don´t Dance”. Un tema que suena con frescura y soltura, mayoritariamente, por Lee Roth quien disfruta en su interpretación contagiando al resto de sus compañeros.

Big River tiene la esencia de She’s a Woman, ya que si bien parte con un fraseo acústico, automáticamente decanta en un riff electrizante y poderoso que se asemeja a la idea central del mencionado tema. Adicionalmente, posee un coro similar en donde se menciona el nombre del tema en cuestión. Una sección intermedia clásica con su correspondiente solo y vuelta al riff inicial para finalizar. Sin embargo, no logra superar en calidad e interés a su antecesora.

Con acordes con una gran ganancia en su amplificación, que pudieran romper el tímpano, se mueve Beats Workin', conjuntamente con el apodo de los redobles de batería, hasta caer en una sinfonía de melodías inentendibles y aceleradas. Luego de esto, se proyecta un riff interesante en la guitarra, pero en sus versos y coro baja la rítmica a algo más calmo y tranquila modificando este singular riff a un mero acompañamiento de notas aisladas. De todas formas, se rescata la sección instrumental a partir del minuto 3:00 donde aparece Wolfgang Van Halen haciendo la línea central que acompaña a los solos de su padre. Un final que deja con gusto a poco y que debió ser, según mi parecer más enérgico, donde hubieran calzado canciones como Bullethead, Outta Space o Stay Frosty.

Un trabajo que sin dudas marca un regreso, un tanto forzado, de los Van Halen y compañía por mantenerse a flote y no quedar en el olvido, sin embargo, se deben rescatar algunas canciones que conservan la esencia del sonido clásico de la banda. Aun así, jamás olvidaremos el eterno legado que deja la banda con trabajos memorables tanto en las voces de Lee Roth como Van Halen, Women and Children First o 1984 y la voz de Hagar como 5150, OU812 o Balance. Hasta siempre Eddie, tu legado en la guitarra eléctrica y la música es invaluable!!!

“She got a doorbell sign that said, bring it or don't ring it
She's the woman, she's the woman”


viernes, 2 de octubre de 2020

Whoosh! (2020) - Deep Purple - Critica

 


Deep Purple es de aquellas bandas históricas y legendarias dentro del mundo del Rock, ya que cuenta con más de 50 años de trayectoria y más de 20 discos editados a la fecha, y, sinceramente, quien nunca haya escuchado el riff de Smoke on the Water es porque le falta Rock.

Como no necesitan mayor carta de presentación, debido a su vasta trayectoria y popularidad, la cual cuenta con trabajos discográficos y canciones épicas, tampoco tienen mucho que demostrar. En este sentido, podríamos decir que a contar de la década de los 90´s, empezaron a editar discos más por gusto y mantener su vigencia, que por el deseo de marcar un precedente o hito musical.

Debo reconocer que el último trabajo que escuché de Deep Purple fue Now What?! (2013) y, si bien, encontré en él, una que otra, canción entretenida y dinámica, no significo mucho más que un disco a escuchar para pasar el rato y ver en que estaban metidos los ingleses. Posterior a esto, anunciarían su despedida con el disco Infinite (2017), el cual a día de hoy no me animo a escuchar, y el retiro “ficticio” culminaría con Whoosh!.

Si bien el disco estaba fijado para ser lanzado durante junio de este año, debido a la pandemia por el Covid 19, se tuvo que retrasar para el mes de agosto. Sin embargo, intuyo que gran parte del disco, se grabó durante el 2019; quedando el proceso de producción y masterización, realizado por Bob Ezrin, para el 2020.

El disco parte con la cadencia cortante de Throw My Bones a cargo de Morse, la que a través de los sonidos orquestales y melódicos en el teclado de Airey da comienzo a la voz de Gillan, la cual, en esta oportunidad, es enérgica y no suena tan desgastada hasta el coro, donde el propio debe apoyarse en las segundas voces para mantener sus notas. El tema es directo y tiene una sección instrumental bastante decente con Airey encabezando los teclados ambientales y un Morse inspirado, recordándonos, por momentos, a Blackmore. Un buen inicio para un viaje espacial…

Un riff cañero de Morse da inicio a Drop The Weapon, con una melodía progresiva en el teclado de Airey, la cual se ve interrumpida por la voz de Gillan que se mueve a través de versos tranquilos y mesurados que entregan un poco más de energía en su coro a través del uso del efecto vocoder al más puro estilo de Electric Light Orchestra. Además, la canción presenta una sección intermedia que está llena de redobles de batería, la que es la encargada de dar inicio a los solos respectivos. Sin embargo, no representa un tema destacable dentro del disco y sonido de la banda.

Algo más rockera que su antecesora se muestra We´re All the Same in The Dark, donde podemos ver a un Gillan más inspirado y metido en la canción. El tema muestra, nuevamente, un uso excesivo de las segundas voces sobre todo en sus secciones intermedias y los coros de la misma. Sin embargo, deambula por una métrica y ritmo bastante plano que te dejan pensando que es un tema discreto, que, si bien tiene el sonido más puro Purple, no muestra mucho que rescatar.

En Nothing at All me quiero detener un poco, porque si bien es un tema extraño y experimental, es sumamente agradable y festivo, ya que tiene un aire folclórico europeo. Más allá del trabajo realizado por la voz, bajo y batería, lo mas rescatable es la guitarra de Morse, la que nos muestra la melodía principal, conjuntamente, con su repetición en los teclados de Airey. Nothing at All, es un tema hermoso en su parte instrumental y melódica, la cual ni siquiera necesita de una voz para evocar sentimientos y emociones. Sin embargo, esta ultima tranquiliza y trata de darle otro color a la canción.

Con un comienzo parecido a Perfect Strangers, parte un riff ganchero que muestra la voz de Gillan con bastante efecto reverb para darle ese toque de profundidad. En las piezas que anteceden al coro tenemos las segundas voces que dan forma al coro que se mueve a través de este riff inicial. El solo de Morse es bastante virtuoso y el solo de Airey tiene ese teclado limpio poco usual en su sonido clásico hammond. No Need To Shout suena como una canción fresca y renovada.

Un teclado orquestal al más puro estilo de El Fantasma de la Opera, nos muestra Step by Step, que resulta ser un tema bastante extraño en donde los redobles y melodías secas en la batería reinan¸ con el protagonismo absoluto de Airey. De hecho, suena más a un tema de la carrera solista del mismo, con el acompañamiento de la banda. Un experimento en toda su línea.

Como una avalancha va iniciando What the What, un tema que tiene un aire rock and rollero y blues moviéndose por ese teclado limpio y seco; mezclándose a ratos con el sonido hammond. Además, el ánimo de toda la banda, en general, es de los mejores y todos entregan su mejor desempeño, donde se nota que lo están pasando bien y estos temas les acomodan un montón.

Una melodía veloz da paso a un riff galopante en The Long Way Round, un tema que se mantiene en esta constante y presenta cortes en el teclado y fraseos en la batería al finalizar sus versos. El tema a partir del minuto 1:30, comienza a romper la monotonía con sonoridades en el hammond y unos fraseos en la guitarra apoyados por la voz de Gillan, los que dan paso a los solos de Airey cargados al virtuosismo y los fraseos brillantes de Morse. A partir del minuto 3:30, cambia a un ritmo calmo, basado en el bajo y la batería como pilares, y suena como si fuese un tema totalmente distinto con un Gillan que, más que cantar, va recitando versos. Un tema interesante en cuanto a su estructura, que tiene momentos de monotonía y dinamismo a la par.

Nos introducimos en el laboratorio de experimentos con The Power Of The Moon, a través de una melodía melancólica y siniestra de Airey, la que se mueve bajo la voz con efecto vocoder de Gillan. Esta melodía en el teclado conduce la canción durante sus versos y solo se quiebra en el coro que se muestra poco enérgico y tiene un toque al sonido clásico del Rock moderno. Nuevamente, tenemos un tema donde Airey es el protagonista, dándole a la canción un aire a banda sonora de películas clásicas de terror como Frankenstein o Drácula.

Remission Possible es una sección intermedia e instrumental, sumamente breve, donde podemos oir el virtuosismo de Airey. A ratos se muestra agresiva y a otros tranquila, visualizando lo que debe vivir un astronauta a través de un viaje interespacial y le da paso a Man Alive.

Man Alive es el tema más representativo del concepto del disco, ese relacionado a la soledad y nostalgia que vive el hombre en el espacio, tan metafóricamente como lo haría Elton John con Rocket Man o David Bowie con Starman. De hecho, la canción parte bajo una atmosfera con una voz robótica que se mueve por melodías espaciales que buscan transportar al oyente a la sensación de soledad espacial apoyado en una melodía orquestal. Luego de esto, toma toda la garra Purple y muestra un riff pesado que se mueve por la voz duplicada de Gillan y el típico teclado hammond. En su parte intermedia, tiene una voz que narra un pasaje. Luego, volvemos al rifff pesado principal para culminar con la voz narrada.

And the Address es energética desde el comienzo con ese fraseo en la guitarra, acompañado por los teclados. De hecho, corresponde a una reversión del mismo tema grabado en 1968, por tanto, nos recuerda al sonido Purple más clásico encabezado por Blackmore y Lord. Sin embargo, quien más brilla es el inspiradísimo Ian Paice que pareciera que va a romper la batería a tanto redoble.

Con el uso de sintetizadores, que se mueven sobre una melodía ambiental un tanto macabra, tenemos Dancing in My Sleep, que muestra, nuevamente, a un Gillan con voces duplicadas, y se mueve dentro de sonoridades un tanto arabescas mezcladas con Rock. Los fraseos y cortes intermedios aportados por Morse son significativos y suenan pesados. Si bien la canción es dinámica y de lo mejorcito del disco, no representa un tema como para cerrar el mismo.

De acuerdo a entrevistas realizadas a la banda, este disco representa “un disco de rock para adultos mayores”, pero solo demuestra un sentimiento de hacer música de manera despreocupada y sin tantas presiones como tuviese la banda en el pasado. Ademas, demuestra ser un trabajo sincero que se hizo por amor y cariño a la música. Quizás no sea un disco que marque un antes y un después, ya que muestra un sonido Rock más bien liviano y no tan agresivo como cuando eran jóvenes, pero se agradece la honestidad y sinceridad en las canciones.

“I hear the future is so divine
But I'll just wait until I get a sign”

viernes, 31 de julio de 2020

Disturbing The Peace (1985) - Alcatrazz - Critica



Tendrían que pasar más de 30 años para que Alcatrazz, liderados por Graham Bonnet, se animaran a lanzar un nuevo trabajo discográfico. Esta noticia, quizás un tanto imprevista y sorpresiva, tiene el nombre de Born Innocent, el cual ha sido lanzado este 31 de julio de 2020, representando el cuarto álbum de la banda.

Desde hace algún tiempo quería referirme a Disturbing The Peace, el cual me parece un trabajo subvalorado y que ha pasado discreto a través de los años.

Yngwie Malmsteen quien llamaría la atención desde el primer minuto, y con el cual grabarían el exitoso No Parole From Rock 'n' Roll, abandonaría la banda para dedicarse a su carrera en solitario, la cual comenzaría con el extraordinario Rising Force.

Bajo este escenario, y para suplir el virtuosismo perdido, se incorporaría a la banda un guitarrista que venia en ascenso, el cual ya había participado en diversas bandas y tenia una carrera solista en construcción, Steve Vai.

A pesar de este ingreso estelar a la banda, y del éxito que tuvo el disco en sus fanáticos, no logro traspasar mayores barreras de popularidad, lo cual llevaría a la banda a cancelar una parte de la gira por problemas financieros y sufrir, nuevamente, el alejamiento de parte de sus miembros.

El primer video de la banda, y single del disco, God Blessed Video, nos llega con unas guitarras asesinas que se comienzan a complementar con los redobles de batería y unos teclados ecualizados. Desde ahí, se marca el punto de partido de un ritmo monótono, pero frenético, en la guitarra de Vai, con el ritmo marcado del bombo de Uvena, para ir dando paso a la voz aguda de Bonnet. La canción antes de caer en sus coros característicos, posee unas partes intermedias donde los tapping licks encabezan la cacería, propio de guitarristas como Eddie Van Halen y Paul Gilbert. El coro es el frecuente en Alcatrazz a través del uso excesivo de los teclados y las segundas voces. Adicionalmente, el tema muestra una sección instrumental neoclásica a cargo de los teclados de Waldo, posterior al solo de Vai, que transforman al single en un mar de versatilidad.

Con un riff cañero da inicio Mercy a través de un bombo marcado y unos teclados ambientales. La canción sigue la misma estructura que su antecesora con las estrofas pesadas, las secciones intermedias llenas de cortes y los coros con voces agudas y segundas voces. En esta ocasión, la voz de Bonnet es menos chillona que en el single y podemos ver el virtuosismo de Vai en acción.

El comienzo tranquilo de unos fraseos en el teclado de Waldo, complementándose con los ambientales del mismo, dan la pauta para los dedos agresivos en el bajo de Shea, quienes dan el puntapié a Will You Be Home Tonight, canción discreta con semejanzas en su sonido a Whitesnake, apoyándose en una voz mas grave, los teclados ecualizados característicos y la guitarra cristalina.

Ese sonido característico de los Scorpions mas rockeros aparece con Wire and Wood, un tema directo desde su comienzo hasta su final, que se mueve a través de la guitarra de Vai y la voz aguda de Bonnet. Una canción con un ritmo ganchero, voces y coros entretenidos, y un Vai que se muestra inspirado mostrando sus dotes a través de guitarras duplicadas y el uso en exceso del tremolo de su puente Floyd Rose.

Los sonidos similares al sitar, que nos evocan recuerdos de la India, marcan la pauta para Desert Diamond, que se mueve por una voz tranquila y relajada de Bonnet, la cual adquiere mayor sensibilidad y emotividad a través del trabajo desempeñado por los teclados y batería. Sin embargo, el coro suena bastante predecible en el sonido Alcatrazz y tiene poco que entregar en comparación con los versos.

La guitarra frenética de Vai, que nos rememora a Jet to Jet del primer disco de la banda, galopa a través de Stripper, la cual es mas acelerada que la mencionada y funciona como un himno patea caras para la banda. La base rítmica es sólida y no le pierde el paso a la guitarra eléctrica eufórica; si a eso le sumas, los matices vocales que muestra la voz de Bonnet, tienes una gran canción.

Painted Lover es el peor tema del disco, ya que tiene un ritmo repetitivo y monótono en la guitarra, apoyado por unos redobles previsibles en la batería, con la colaboración del bajo y la batería. La voz de Bonnet muestra lo típico y tiene unos coros sumamente comerciales y tediosos.

Lighter Shade Of Green funciona como la carta de presentación instrumental del virtuosismo y capacidad de Vai. Un extracto de solo del mismo para dar pie a Sons and Lovers.

Algo mas disfrutable a Painted Lover es presenta Sons and Lovers, la cual comienza con un ritmo repetitivo en la guitarra para a medida que avanza en sus versos se muestra como una canción con sonoridades similares a The Police o Rush, sin embargo, tiene un coro bastante interesante donde Bonnet convive con cambios vocales y el apoyo contante de segundas voces y coros.

Un sonido mas galopante se muestra en Skyfire, un tema que se mueve entre el uñeteo constante de la guitarra rítmica y los fraseos virtuosos de Vai. Bonnet, en esta oportunidad, no brilla demasiado y sus voces agudas y coros suenan forzados. Un galope de caballo que presenta una gran cantidad de cambios y cortes de ritmo, pero que se ahoga en su pretensión de mostrar.

El último tema del disco, Breaking The Heart Of The City, comienza con unos aplausos sustentados en un tiempo marcado por el bombo y los sonidos graves del bajo. La voz de Bonnet se fusiona con los fraseos de Vai al unísono, como si fueran uno, a través de un Talk Box. Lo más interesante de la canción, debe ser el solo de Vai, ya que el resto se mueve a través de este ritmo heavy de la voz y la guitarra.

Un trabajo que, si bien no llega a igualar la cantidad de hits que posee No Parole From Rock 'n' Roll, no deja de lado la calidad y potencia de las composiciones del conjunto, en esta oportunidad, a cargo de Vai y Bonnet. Por tanto, es un trabajo que posee méritos para Vai, quien, si bien no fue muy bien recibido en una primera instancia, supo ganarse un lugar con creces por su virtuosismo y su capacidad compositiva. Quien sabe si este trabajo con el tiempo logre una mayor atención de los fanáticos de la banda, lo que si es cierto que Alcatrazz ha vuelto compositivamente y habrá que ver que tienen por entregar…

“Lets take a plane and go somewhere exotic
To play with a non-descript song”

domingo, 24 de mayo de 2020

My Generation (1965) - The Who - Critica



Quienes fueran conocidos como The High Numbers, o simplemente The Numbers, poco a poco irían formando su propia identidad como banda, cuyo principal objetivo era dedicarse a componer canciones originales y llevar su Rock and Roll a todos los lugares del mundo.

Haciendo un poco de memoria, originalmente, el grupo no incluía al baterista Keith Moon, quien en un arranque de coraje se acercó al grupo y les dijo: Yo puedo hacerlo mejor que su actual baterista...Los demás integrantes decidieron poner a prueba su vanidad y el resto es historia conocida.

Poco antes de la llegada de Moon, los integrantes fueron probando variados nombres para la banda, hasta que por fin se decidieron por The Who, teniendo su primer gran éxito con la original I Can’t Explain, además de su fuerte cercanía con las generaciones jóvenes del llamado estilo Art Pop y sus inclinaciones por el Blues y Soul, estilos que eran rescatados por las generaciones de jóvenes ingleses por aquel entonces.

Luego de la salida de I Can’t Explain, vendría la grabación de uno que otro single hasta la llegada de My Generation, una canción que marcaría a toda una generacion, transformándose en un himno contestatario de la juventud a la sociedad adulta. Por lo mencionado, se hacía necesario la grabación de un LP con la finalidad de dejar material para la posteridad y no quedarse atrás respecto de los movimientos de las bandas de la década.

El disco debut llamado simplemente My Generation (o The Who Sings My Generation para su edición norteamericana) marcaría el comienzo de una extensa discografía, con lo cual empezaría a gestarse la leyenda de la que sería una de las bandas más agresivas sobre un escenario.

El disco comienza con unos acordes distorsionados, a través del efecto fuzz, para decantar en la voz de Daltrey al más puro estilo de The Yardbirds, con el apoyo coral del resto de sus compañeros. Out In The Street es la canción con más semejanza a su época pasada, ya que el sonido nos muestra un Rock entre cortado que presenta varios cambios de ritmo conforme su duración, sin embargo, tiene un aire bastante popular y muestra a Townshend en su salsa con su reconocible rasgueo en la guitarra.

Un tanto más emotiva es el clásico de James Brown I Don´t Mind, la cual empieza con una guitarra en staccato y voces góspel. De a poco, se va moviendo en la voz de Daltrey que resulta dulce y agresiva dependiendo del tono que se vaya mostrando. Lo más interesante, son esas voces corales que aparecen en ciertos momentos otorgando mayor emotividad y los pianos de Hopkins.
The Good´s Gone es más alternativa y experimental que las otras, y se mueve un poco en la línea de Out in The Street. Volvemos a ver un tema con guitarras en staccato y donde la voz de Daltrey reposa en los coros, sin embargo, no logra mayor atractivo y pasa sin pena ni gloria.

Con un piano bastante blusero se mueve La-La-La Lies, cuya melodía principal descansa en este instrumento y las voces corales del resto del grupo. El tema tiene algunos cambios de ritmo interesantes que se muestran en la mitad de su duración. La labor de Keith Moon en este tema es fundamental, ya que remarca ciertos versos con sus platillos y le da una buena dinámica a la canción con sus redobles.

Con los coros diciendo Much to much to bear… comienza un tema con unos redobles marcados en la canción que tiene un coro mucho más interesante que su antecesora. Nuevamente, la labor de Moon es fundamental, ya que permite darle relieve a la canción a través de sus dotes en la batería, el resto suena más discreto y mesurado para darle importancia a la voz de Daltrey.

El tema homónimo del disco es una verdadera obra de arte a la cobertura social de aquel tiempo en Inglaterra, un lugar donde los jóvenes no eran tomados en cuenta y vivían constantemente cohibidos al qué dirán de los adultos que frecuentemente cuestionaban los cambios. Con unas palmas de fondo, que le dan mayor color a la voz de Daltrey, este desliza unos versos asesinos donde se refiere a las vicisitudes y lo que se decía de los jóvenes. Además, notar que el tema se canta tartamudeando de forma intencional, ya que es una sátira respecto de que los jóvenes no se estaban educando de una forma adecuada y no sabían hablar. Las líneas de bajo de Entwistle, los redobles de Moon y la guitarra distorsionada de Townshend son de otro mundo.

La cara B comienza con la comercial The Kids Are Alright, la cual tiene un tono bastante comercial y más asociado a ese sonido Pop Art.Tiene una marcada tendencia a esas canciones iniciales de amor de The Beatles o The Kinks y se nota que se le quizo otorgar ese aire, pero aprovechándose de darle una personalidad propia a través del virtuosismo de los miembros de la banda. Un tema bastante entretenido que representa el sonido de las bandas de esa época.

Nuevamente un cover de James Brown aparece con Please Please Me, un tema sumamente Blues, en donde cobra énfasis la voz de Daltrey, quien le da todo el sentimentalismo a su voz, para mostrarnos un protagonista que sufre porque su chica lo dejo y que no puede recuperar. A esto, se suman las voces corales que permiten remarcar ese consuelo de los amigos frente a la situación de sufrimiento que sufre un cercano. Townshend viene de la escuela blusera de Clapton, Richards y demases, mostrando sus dotes a través de un solo vibrante y emotivo.

It’s Not True comienza con unos coros diciendo el nombre de la canción de manera repetida para luego, decantar en una progresión parecida a My Generation, donde se remarca la batería y la guitarra entre cortada. El tema tiene un aire bastante comercial remarcando en variadas ocasiones el coro y nombre de la canción. Para su mitad, tiene un cambio importante en la guitarra rítmica que se vuelve oscura apoyándose en los teclados para volver al coro principal y dar termino.

El clásico de Bob Diddley I´m a Man, se muestra en su versión original durante su primer minuto de duración, sin embargo, después se convierte en una improvisación sin pies ni cabeza, la cual se siente como una manera forzada de la banda de decirnos: Esto no es lo que esperaban…

A Legal Matter es un tema completamente de Townshend, ya que comienza con un fraseo en la guitarra para pasar a una progresión un tanto acelerada con unos platillos marcados y un teclado Boogie Woogie. El tema tiene una tendencia a los estilos Folk y Country, y es cantado enteramente por Pete. La canción es bastante dinámica y de momentos recuerda a My Generation. La participación de Daltrey no existe, ya que este se encontraba resolviendo problemas matrimoniales, lo cual es una clara referencia a la letra y contexto de la canción.

The Ok es un tema netamente instrumental y corresponde a una improvisación de una duración de 3:49 minutos, la cual deambula por pasajes de virtuosismo y distorsión constantes.

Un buen comienzo para lo que sería el debut discográfico de los ingleses, y el cual proyectaría a la banda través del tiempo en la configuración de obras de la talla de Tommy o Who’s Next. Un disco que represento a toda una generación de jóvenes rockeros, el cual no conoce de finales felices con letras que hablan del desamor, el desapego, la distancia, la tristeza y la rebeldía.

People try to put us d-down
Talkin´ ´bout my generation”

domingo, 3 de mayo de 2020

Firebirth (2012) - Gotthard - Critica



Volver a levantarse después de una perdida es realmente difícil. Durante el año 2010, Gotthard sufrió la trágica pérdida de su líder y compositor, Steve Lee, producto de un accidente en moto. Esto ocasionaría un quiebre emocional en la banda, quienes se replantearían si continuar o no.

¿Qué hubiera querido Steve? Es lo que se preguntaban…y la respuesta era más que evidente: continuar el camino trazado. En este contexto, aparece el vocalista Nic Maeder, viejo conocido de la banda, el cual, habiendo sido testeado, pasaria a integrar las filas del conjunto.

La figura de Nic termina siendo un plus para la banda tanto anímica como compositivamente, ya que al firmar contrato con Nuclear Blast Records, comenzarían a componer el disco Firebirth, marcando un nuevo comienzo y una segunda oportunidad en la historia de los suizos.

Una cadencia deprimente en la guitarra, similar al sonido de U2, da paso a la voz de Maeder, la cual suena limpia conforme avanza por sus versos, apoyándose, constantemente, en los coros del resto de la banda. De a poco, se va sumando el hit-hat hasta dar paso a una sección intermedia que suena más distorsionada para darle forma a Starlight, la cual explota con una banda a tope que se mueve en virtud de la voz, entregando un coro entretenido y un solo al estilo de Young.

En la línea más clásica de Gotthard, a través de un grito agudo de Maeder, comienza Give Me Real, la cual se mueve por un riff asesino que conduce la canción apoyado en las segundas voces que le dan preponderancia a la voz principal. Por momentos, se aprecian esos efectos de chorus en el coro, el cual tiene el sello característico del sonido suizo.

La primera balada al mas puro estilo Maeder nos llega con Remember It´s Me. Un tema que, en sus primeros pasajes, se deja llevar por sonoridades acústicas y que paulatinamente va incorporando elementos eléctricos. No es de las mejores baladas de la banda, pero se hace amena al oído. Posterior al solo, se deja ver un cambio de ritmo interesante en el minuto 2:30 cargado de Blues.

Con un riff pesado al estilo Led Zeppelin se mueve Fight, la cual se vuelve mesurada en sus versos donde se deja inundar por coros y la voz principal duplicada. Tiene un coro bastante discreto y descansa en todo momento en su cadencia inicial, la cual conduce todo el tema en su sonido Page.

El sonido de gaitas, acompañado por una melodía constante en la guitarra y apoyada por la base rítmica, inicia Yppie Aye Yay, que tiene un coro interesante a través del buen uso del juego de voces. El uso de las gaitas tampoco es desperdiciado y aparecen de manera sutil en todo el tema, haciendo que sea una canción completa y dinámica.

Tell Me es un tema tranquilo que descansa en el piano y una guitarra acústica arpegiada. Nuevamente, nos encontramos con esas baladas sentimentales, aunque en esta ocasión tiene un carácter absolutamente acústico Es una balada cargada al romanticismo Pop, quizás un tanto alejada del sonido de Gotthard, pero que usa elementos orquestales.

Shine es otra balada que se muestra como un tema tranquilo, apoyado en guitarras distorsionadas y una batería que nunca pierde el ritmo. Tiene un coro entretenido y es mucho más dinámica que su antecesora. Además, tiene un solo cargado de virtuosismo. También tiene detalles interesantes en el teclado con esos cortes sorpresivos que se dejan notar en el minuto 2:54.

Unas guitarras con delay y chorus inician The Story’s Over, la cual parte lenta con la voz grave de Maeder, para explotar en un riff distorsionado durante su coro. Es una canción que transcurre entre ritmos distorsionados y mesurados, mientras fluye por sus estrofas y sus coros. El solo en la guitarra eléctrica es lo más interesante frente a su abuso de pretensión que la hacen predecible.

El sonido clásico de Bon Jovi, a través del uso del Talk Box distorsionado, se muestra con Right On. Un tema que, en sus versos, deja aislada a voz de Maeder, con el acompañamiento de la base rítmica, para darle relevancia a la misma. La canción tiene un coro bastante entretenido y dinámico, jugueteando bastante con los cambios de ritmo.

Un riff distorsionado que se va manteniendo en el tiempo, conjuntamente con una voz principal lejana, dejan ver S.O.S., la cual recoge sus puntos altos en la guitarra rítmica y la sección de batería; lo demás es mas de lo mismo, volviéndose en una canción sin alma y discreta.

El ritmo country de Take It All Back, nos muestra un tema tranquilo apoyado en sonidos acústicos durante sus versos. Nuevamente, tenemos una de esas canciones estilo Bon Jovi. De igual forma, vemos un tema dinámico que descansa en la voz de Maeder y las guitarras de Leoni y Scherer.

Un redoble en la batería, da paso a un ritmo frenético y acelerado en las guitarras, los cuales van deslizando una voz que ahoga sus melodías crudas a través de los versos que son bastante disfrutables y dinámicos en I Can. Sin embargo, pierde fuerza y calidad en su coro, a pesar de que las guitarras rítmicas y solistas hacen todo lo posible por ponerla a flote.

Como cierre nos llega la balada Where Are You?, la cual representa un manifiesto de Leoni a la difunta figura de Lee, por ende esta cargada de sentimentalismo a través de pasajes acústicos y sonidos orquestales que acompañan la voz quebradiza y dolida de Maeder. Un final propicio para el momento y situación acontecida por la banda.

La versión extendida cuenta el bonus track Love Your Honey, la cual esta cargada de ese sonido cañero y rockandrollero del antiguo Gotthard. De hecho, durante el transcurso de la misma se hace referencia al clásico tema Rock and Roll de Led Zeppelin. Adicionalmente, viene la versión acústica de Starlight y una versión del clásico de Harrison While My Guitar Gently Weeps.

Esos tiempos de los Gotthard agresivos, con ganas de comerse el mundo, han quedado en el pasado, debido a que la banda suiza se ha consolidado con los años, a punta de sudor, en un plano nacional e internacional. Puede que la incorporación de la figura de Maeder, haya traído un sonido más Pop al grupo, pero la esencia rockera se sigue manteniendo. El fénix vuelve a renacer…

“Where are you? Are you where the sky's are blue?
Are you playing with the sun, or talking with the moon”

lunes, 27 de abril de 2020

Dial Hard (1994) - Gotthard - Critica



Al igual que sus colegas Krokus, Gotthard es una banda suiza, que ha gozado de gran popularidad y éxito mundial en la escena del Rock. Desde su formación a principios de los 90´s, por parte de su ex vocalista Steve Lee, el cual falleciera trágicamente en el año 2010 en un accidente de moto, y su guitarrista Leo Leoni, ha sabido cosechar trece trabajos de estudio, los cuales los siguen manteniendo vigentes hasta el día de hoy, a pesar, de los cambios en su formación.

En esta oportunidad, comentaremos Dial Hard, disco que lidero las listas suizas tras su lanzamiento y logro vender aproximadamente 30.000 discos a nivel mundial. Este material posee un cambio significativo en el sonido y composición de la banda desde su antecesor Gotthard.

Con las vocalizaciones de Lee sumergidas en un leve efecto surge Higher, la cual recibe la improvisación de la banda a través un acorde distorsionado y una parte rítmica desenfrenada. Poco a poco la canción va tomando identidad mediante un riff constante, sostenido por la parte rítmica, el cual baja sus decibeles durante los versos para darle preponderancia a la voz de Lee, quien se apodera del tema con el apoyo de las voces corales. También, los cambios de ritmo marcan la pauta que da paso al coro y a un tema con altas dosis de Rock and Roll.

Un riff crudo, desde su inicio, es lo que nos plantea Mountain Mama, el cual funciona como hilo conductor del tema. En este sentido, resulta interesante el uso del Talk Box en ciertos momentos, por parte de Leoni, sobretodo en el solo de guitarra del mismo. En sus versos, se mueve por pasajes tranquilos, pero irradia energía en sus coros con acordes a tope y un riff constante.

La efervescencia y desenfreno llegan con Here Comes The Heat, en donde vemos a un Lee y Leoni a tope a través de una batería frenética y un bajo de ritmo constante. En el coro, la voz de Lee se apoya en coros spaces que son gancheros y atractivos, deambulando entre guitarras duplicadas y un solo breve y efectivo, que se funde con las vocalizaciones de Lee.

Un riff agresivo desde el comienzo por un bajo marcando la tónica, se desenvuelve She’s Goes Down, donde la voz de Lee se mueve por sonoridades desgarradas y agudas; tomando fuerza en la parte del coro, en donde se mantiene el eco de su voz, al termino de los mismos. El tema sigue la línea de sus antecesoras, encontrando su gran atractivo en el coro y el solo de guitarra eléctrica.

El primer cover del disco nos llega de la mano de I'm Your Travelin' Man, con un bajo marcando el ritmo apoyado con el apoyo del hit-hat y una guitarra melódica tranquila. Durante sus primeros pasajes, la canción deambula dentro de la improvisación y unos versos serenos hasta la incorporación de la voz de Lee, la cual detona en la sección intermedia y el coro de la canción. El tema se va moviendo, durante sus versos, por parajes mesurados y, durante sus coros, por momentos crudos y rockeros jugueteando de forma intercalada con los mismos.

Con una batería solitaria hasta la incorporación del riff, con sus fraseos correspondientes, se presenta Love For Money, la cual muestra a un Lee mucho más agudo y gritón Si bien la canción, tiene fuerza y energía, principalmente, por la voz aguda de Lee, posee cierta monotonía en su riff principal, la cual la vuelve tediosa y aburrida a ratos.

Una batería haciendo unos redobles de tambores, acompañada por una guitarra distorsionada y distante, se nos muestra Get It While You Can, la cual descansa en versos tranquilos conducidos por arpegios de guitarra y una batería monótona. El tema va tomando fuerza conforme avanza, sin embargo, durante sus versos, vuelve a utilizar su fórmula mesurada, por ende, pierde peso y fuerza. Probablemente, lo mas rescatable sea su coro y el uso del Talk Box.

Con una guitarra acústica y un Lee entregado al máximo en la improvisación, comienza el cover de The Beatles, Come Together. Si bien el tema sigue la línea central del original, se desmarca completamente de este, debido a los arreglos e identidad que le aporta el conjunto, convirtiendo el cover de manera impresionante como otro más de su catálogo. Con guitarras distorsionadas y un sin número de efectos, una base rítmica sólida y acoplada y una voz que conduce el tema con esas tonalidades altas y agresivas, se nos presenta un cover digno de admiración.

Un riff distorsionado y unas risotadas, comienza Dirty Devil Rock, la cual tiene fuerza y energía en sus versos y coros con esos aullidos característicos de Lee, los cuales le dan un valor agregado al tema. La canción, en cuestión, tiene de todo un poco: voces agresivas, riff y fraseos distorsionados, base rítmica sólida y un coro ganchero.

Con un riff potente comienza Open Fire, a la cual se le van sumando una batería dura y los aullidos de Lee, quien comienza a juguetear con vocalizaciones al más puro estilo de Robert Plant. El tema mantiene un modo efectivo que se muestra tanto en su parte A como B, donde destaca la voz de Lee y los riffs de Leoni, que a veces se duplican para entregarle riqueza al tema. El coro es enérgico y deambula en efectos de eco y reverb. Tiene una parte intermedia en donde la batería marca el ritmo, conjuntamente con el bajo, para dar paso a un solo breve y efectivo en la guitarra eléctrica.

Para finalizar, culminamos con una power balada al más puro estilo de Poison, con guitarras acústicas arpegiadas y una voz sincera y tranquila. I´m on My Way es un tema calmo que deambula, durante sus versos, en la voz de Lee y las guitarras acústica de Leoni, sin embargo, eso cambia con la incorporación de la batería y bajo, los cuales le dan un toque distorsionado y pesado. La canción deambula entre sonidos pesados y tranquilos en una dosis perfecta.

La versión asiática del disco, incluye la original Good Time Lover, la cual sigue la línea de los temas más rock and rolleros de Led Zeppelin, y también el cover de los mismos Rock and Roll.

Esos años de agresividad y euforia de los Gotthard antiguos, lamentablemente, no van a llegar, ya que sin la figura de Steve Lee se perdió esa magia y energía en la banda. Sin embargo, Nic Maeder no lo ha hecho nada mal como su nuevo vocalista y la ha entregado otro aire a la banda, quizás más orientado al Pop Rock, pero sin perder del todo su identidad, aunque jamás podrá llenar el vacío del difunto Lee. Si es primera vez que escuchas a Gotthard, te recomiendo darles una oportunidad, ya que son una banda que merece mucha mas masividad de la que ha tenido.

“Here comes the heat
Like you never knew before”

martes, 21 de abril de 2020

Prisoners in Paradise (1991) - Europe - Critica



Los años 90´s fueron tiempos difíciles para Europe. Después de la salida de uno de sus principales compositores, Matt Sorum, debido a sus problemas con la comercialización y popularidad de la banda, se sumó el interés masivo por la ola del Grunge, la falta de notoriedad de la banda y los problemas internos de la misma. Todo lo anterior, conjuntamente con las adicciones y vicios de los miembros de la banda, fueron los factores determinantes para que, luego de Prisoners in Paradise, fuese el último trabajo discográfico de Europe durante los 90´s; teniendo que pasar más de 10 años para su reunión y nueva era.

Resulta curioso lo que pasa con Europe a través de los años, ya que su primer disco Europe tenía una clara tendencia hacia el Metal Neoclásico o Power Metal, cuyo sonido era similar a Yngwie Malmsteen. Su segundo material Wings of Tomorrow se orientaría más a los sonidos Hard Rock clásicos, al más puro estilo de Scorpions. Sin embargo, a partir de The Final Countdown es donde se comenzaría explotar la beta más comercial del conjunto inspirada en los sonidos del Glam Rock que los harían tan conocidos y populares a nivel mundial. Los discos correspondientes a la nueva era (años 2000´s), cuyo comienzo ocurre con Start from the Dark, presentan sonoridades de Rock Moderno al estilo Whitesnake, dejando de lado todos los sonidos probados en su pasado exitoso.

All or Nothing comienza con unas guitarras distorsionadas y duplicadas, sobreponiéndose una sobre la otra, con una base de batería sólida, hasta la entrada de la voz de Tempest. Durante sus versos, se destaca la voz de Tempest, la cual se apoya constantemente en las voces corales, similar al sonido de bandas como Def Leppard o Bon Jovi. El coro es bastante entretenido y dinámico, donde relucen las voces corales, conjuntamente con la voz de Tempest, y los cortes rítmicos aportados por el bajo y la batería. Marchello muestra todos sus dotes en la guitarra en un solo frenético y efusivo hasta que se da final al tema con la repetición constante del coro.

Con un sonido mucho más similar a Bon Jovi o al Van Halen de Sammy Hagar, se desenvuelve en su comienzo el single Half of Heaven, la cual sigue una línea similar a su antecesora, con la voz de Tempest resaltando mientras deambula por una parte rítmica bastante sólida. Nuevamente, tenemos unos coros pegadizos, sin embargo, no logra impresionar tanto como el corte anterior. Las líneas del teclado de Michaeli pasan un tanto desapercibidas, pero resaltan y aportan al tema.

El segundo single del disco, nos llega de la mano con la balada I´ll Cry For You, la cual se respalda en la línea central de la guitarra eléctrica, que aparece en momentos puntuales, pero otorga orden y lógica a la canción. A lo anterior, se le debe considerar la parte rítmica, quienes son el complemento perfecto para que la voz de Tempest, que es tranquila y mesurada en los versos, estalle en los coros; entregándonos una balada rockera memorable y recordable para el oyente.

Con una vocalización al estilo Blues, comienza Little Bit Of Lovin', la cual, durante sus versos, se mueve por un riff agresivo y una voz cruda, sin embargo, durante sus coros, se mueve por líneas similares a All or Nothing y Half of Heaven, siendo quizás mas atractiva que esta ultima por su riff conductor. A partir del minuto 3:00, las aguas se calman y el tema deambula por una guitarra llena de efectos y las voces tranquilas de Tempest y compañía hasta volver al coro nuevamente.

Talk to Me es una canción que carece de energía y poder, ya que se mueve por un riff flojo y monótono que resulta poco atractivo. Si a esto le sumamos, los efectos de eco de las segundas voces durante sus versos y coro, no se logra poner en flote a un tema discreto y plano.

Nuevamente un riff que resulta poco decoroso y atractivo nos conduce por Seventh Sign, sin embargo, esta muestra mucha más actitud y animo que su antecesora. Su coro es lo más interesante, ya que Marchello se adueña del tema aportando líneas melódicas en la guitarra que se mueven por diversos efectos y sonidos, además del virtuosismo latente en Kee. Con un solo al estilo Malmsteen se consolida este virtuosismo latente, aunque no deja de ser un tema discreto.

Llegamos a la joya del disco y que da nombre al mismo, Prisoners in Paradise. Con las voces de diversas personas, apoyadas en sonidos en el teclado, llegamos a unas líneas de la guitarra octavadas y duplicadas que funcionan como conductores de la procesión de instrumentos que se le incorporan con total agresividad y emotividad. Con esto damos paso a los versos, en donde la voz de Tempest se fusiona en una simetría perfecta con los acordes en los teclados de Michaeli, hasta pasar al interludio donde se unen los demás instrumentos para darle fuerza y potencia al tema, desembocando en un coro cargado de sentimiento. El mejor tema del disco sin dudas.

Un riff potente y ganchero nos llega con Bad Blood, rememorando a Ready or Not, el cual tiene toda la identidad de Europe. Una guitarra agresiva de Marchello y la voz desgarrada de Tempest, conjuntamente con un coro bastante pesado y patea culos, son el complemento perfecto para disfrutar del tema de principio a fin. Además, cuenta con una parte central que es mas lenta, en la cual se repite el coro con el acompañamiento de las segundas voces y la guitarra haciendo el fraseo central del tema hasta decantar en un solo veloz y efusivo por Marchello.

Homeland es un tema lento y calmo que se mueve por líneas ambientales en los teclados y una guitarra que aporta pequeños fraseos a la protagónica voz de Tempest. Si bien se incorpora la batería y el bajo durante su segunda parte cantada, se sigue moviendo por esta línea relajada. Los teclados Hammond se dejan ve manera sutil, en una balada que, si bien no tiene la elegancia de las presentadas con anterioridad, no resulta del todo indecorosa.

Got Your Mind In The Gutter se mueve en las líneas similares de Talk to Me, siendo otro tema, que, si bien tiene un ritmo agresivo y monótono, se convierte en otro tema discreto que abusa, excesivamente, de su ambición y planteamiento, hundiendo al mismo esa sensación de que suena exactamente a algo escuchado.

Con unos teclados, cuyas sonoridades son más experimentales que cualquier otro, se mueve 'Til My Heart Beats Down Your Door. Si bien muestra un sonido diferente en su comienzo, luego se transforma en un tema clásico de Europe, apoyado en las vocalizaciones de Tempest y las intervenciones de Marchello. Un intento que no resulta del todo, pero se agradece por su osadía.

En un tono más space ambiental, con las líneas melódicas de Marchello, comienza Girl From Lebanon. Luego de esto, el tema agarra un ritmo agresivo rosando el Heavy Metal, moviéndose en la voz de Tempest y los teclados de Michaeli. La canción presenta buenos cortes rítmicos y sonoridades interesantes. Lo anterior, apoyado en un coro crudo y una guitarra eléctrica a tope.

Es curioso pensar que, si bien no es el mejor trabajo de los Europe, si tiene canciones memorables, las cuales, al día de hoy, se dejan aun escuchar en sus conciertos. Si bien un tiempo atrás, la banda había decidido dejar enterrado su pasado más exitoso, tocando únicamente canciones actuales y recordando las canciones más memorables de The Final Countdown. Sin embargo, últimamente, han ido retomando los recuerdos latentes de aquellas canciones memorables de sus primeros años, quizás más por insistencia del público que por un deseo personal…Quien sabe.

“Just like prisoners in paradise
Still far from heavens door”