La admiración por una persona puede transformarse en una obsesión…Sin
embargo, si esta obsesión puede ser canalizada de buena manera puede traer
consigo resultados extraordinarios y sobresalientes.
La admiración de los ídolos del Rock por las grandes
personalidades del Blues, se viene gestando desde los años 60´s, en donde bandas
como The Yardbirds o The Rolling Stones comenzarían a poner en la palestra de
sus cancioneros, composiciones del estilo de Blues invitando, en ciertas ocasiones,
a los propios intérpretes de dichos temas.
Teniendo en consideración lo anterior, no es descabellado
que muchas personalidades del Rock hayan gestado una amistad con las grandes
personalidades del Blues, quedando plasmado en diversas reversiones de
canciones clásicas del estilo Blues y contribuciones o participaciones en
discos de Rock y Blues de bandas estadounidenses y británicas.
En este contexto, se empezaron a realizar discos completos
dedicados a las personalidades clásicas del Blues, quizás el mejor ejemplo de
esto sea Eric Clapton, quien ha realizado varios discos de esta índole como Me
and Mr. Johnson o From The Cradle.
Peter Green es un guitarrista británico que se ganó el mote
del “sucesor de Eric Clapton”, debido a que cuando este ultimo abandono
John Mayall and the Bluesbreakers, el asumiría su puesto teniendo un gran
desempeño y ejecución al interior de la banda. Posteriormente, Mick Fleetwood y
John McVie serian expulsados de la banda, llevándose consigo a Peter Green para
formar Fleetwood Mac; ¡Así es! la misma exitosa banda que tendría su apogeo
durante los años 70´s a través del movimiento hippie y psicodélico.
Peter Green impondría su visión personal durante los
primeros discos de la banda, a través de composiciones cargadas de Blues, en
base al modelo pesado y crudo del Rock. Sin embargo, y al igual que el genio de
Syd Barrett, Green conocería el LSD, estupefaciente clásico de aquella época,
siendo esto su propia tumba y debacle personal y musical. Por ende, seria
expulsado de Fleetwood Mac pasando a ser un compositor y guitarrista olvidado,
debido a su largo proceso de rehabilitación del alcohol y las drogas que lo mantendría
fuera de las pistas. Si bien hasta el día de hoy, sigue componiendo música y
girando a través de sus diversos proyectos particulares, nunca volvió a ser el
mismo ni a generar el impacto que en algún momento tuvo su música en el público.
Gary Moore siempre admiró a Peter Green, primero como oyente
y posteriormente como amigo, ya que cuando se conocieron el lazo musical y
cercano se hizo evidente, por lo cual gestaron una estrecha amistad que duraría
años. Tal fue la admiración de Moore por Green, que este terminaría comprando la
clásica Les Paul del británico, ya que este consideraba que Moore era el futuro
de la guitarra y tendría una mejor utilidad en manos del irlandés.
El disco parte con la sufrida If You Be My Baby, que
se sustenta en la base rítmica de los bronces y el teclado, conjuntamente, con
el virtuosismo mostrado en la guitarra eléctrica. Un Blues que va directo al
grano y cuya letra deambula en aquellos amores incomprendidos plasmados por el
sentimentalismo en la voz de Moore.
Long Grey Mare presenta un aire muy similar a la canción
Killing Floor de Howlin Wolf moviéndose por un ritmo monótono con tintes
clásicos de Groove y Funk. El tema se sostiene básicamente en su ritmo
constante y líneas clásicas en la guitarra eléctrica, lo cual lo vuelve, a
ratos, poco atractivo y cautivante para el oyente convirtiéndose en una canción
correcta en su performance.
Volviendo a la línea de comodidad o zona de confort
de Moore se nos muestra Merry Go Around, un Slow Blues que se sustenta en
la voz y virtuosismo del chascón en base al sentimiento que este plantea
durante toda su duración, símil a lo acontecido en As The Years Goes Passing
By o Midnight Blues.
La base rítmica de una canción, bajo y batería, siempre son relevantes,
aunque no destaquen de sobremanera como el resto de los instrumentos. Sin
embargo, en I Loved Another Woman se hace notorio el impacto que estos tienen
sobre el tema, ya que lo conducen sobre una base constante que hace destacar la
voz y guitarra de Moore a través de esa esencia delicada de la ejecución del instrumento
con esos toques del uso del Reverb.
Need Your Love So Bad se mueve con delicadeza por líneas
melódicas cargadas de sentimentalismo. La canción amerita tener cierto cuidado
y precisión en su ejecución, por tanto, Moore se ve sobre exigido a cumplir una
difícil misión, en la cual debe transmitir emoción y nostalgia al oyente; lo
cual cumple de manera eficiente. El tema tiene de todo un poco y nos invita a
navegar por un mar de emociones, lo cual lo hace atractivo e hipnótico para el
oyente.
Un ritmo más cortante, inspirado en los redobles de batería y
las líneas directas de la guitarra eléctrica se nos presenta con The Same
Way. La canción es directa y correcta en su ejecución, la cual presenta el efecto
de voces duplicadas de Moore para darle fuerza al coro de la canción.
The Supernatural es un tema que se asemeja a la clásica
Black Magic Woman, también del mismo Green, y su base nuevamente
transcurre en los patrones de batería y el virtuosismo de la guitarra eléctrica.
Un tema instrumental que sirve para mostrar el virtuosismo de Moore y funciona
como un momento intermedio y de relajo para el oyente.
Volviendo a ese Blues mas clásico, con esos ritmos monótonos,
pero a su vez efectivos y adictivos, se nos presenta Driftin, un tema
que deambula sobre lo mas sobresaliente del Slow Blues y Shuffle Blues a través
de las líneas emotivas y crudas (double stops) de Moore. La canción se mueve en
una base rítmica asociada a los acordes ejecutados por el teclado, quien da la
pauta para que Moore desentrañe sus mejores sonidos en la guitarra eléctrica
apoyada en su voz cruda y sufrida.
El comienzo de Showbiz Blues con el sonido reverb a través
de sus líneas lentas y sostenidas desemboca en un tema mas relacionado con ese
Blues mas campestre o Ragtime, el cual se asemeja mucho a las composiciones de
Blues de los años 20´s de las plantaciones de algodón en el Delta del Misisipi.
Love That Burns debe representar el tema mas bajo del
disco, ya que la voz de Moore suena cansada y desmotivada a mas no poder, lo
cual hace que el tema, a pesar de ser un Slow Blues, se nos presente poco
atractivo y aburrido para el oyente. Adicionalmente, cuenta con una base rítmica
monótona y los bronces no aportan mucho durante la ejecución del tema, debido a
que mantienen a flote esta misma base rítmica, sin entregar matices o relieves
musicales.
Looking For Somebody comienza como Showbiz Blues,
pero tiene una forma mucho atractiva y ganchera que su antecesora. La canción se
mueve por una base hipnótica que hace recordar aquellos sonidos más árabes o de
Medio Oriente; conducidos por la base rítmica de la banda. La guitarra eléctrica
solo se dedica a mantener notas al unísono (sustain) y hacerlas perdurar en el
tiempo. Si bien la voz de Moore se muestra mucho mas enérgica que en su antecesora,
es una canción que hubiese funcionado mucho mejor como un tema instrumental
para darle cierre al trabajo discográfico.
Adicionalmente, su duración y también
su monotonía le restan importancia a la canción.
Un disco que tiene momentos bastante brillantes y otros bastante
discretos. Quizás Moore quería darle mas relevancia a aquellas composiciones de
Green que no había realizado en trabajos anteriores y dedicarle más relevancia
a esos pequeños tesoros que tienen los artistas, los cuales representan
sus composiciones más under o desconocidas. Un disco homenaje que
funciona de manera correcta, sin embargo, pudo haber sido mucho mejor en su
planteamiento y elección de temas de la extensa carrera de Green. En este
sentido, recomiendo escuchar el disco The Best of Peter Green's Fleetwood
Mac, aunque la visión de Moore no deja de ser sorprendente y atractiva.
“Now listen to me baby, just what I'm talkin' 'bout
You got something woman, makes a dumb man scream and shout”
You got something woman, makes a dumb man scream and shout”
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