lunes, 31 de agosto de 2020

Speed Metal Symphony (1987) - Cacophony - Critica

 


A la temprana edad de 5 años, Jason Becker comenzaría a generar sus primeros acercamientos con la guitarra a través del impulso de su padre y su tío. Fue tal la obsesión de Jason, que se dedico a practicar hasta 10 horas al día para convertirse en el mejor guitarrista de la historia. A través de la deconstrucción de canciones y fraseos de Eric Clapton y Bob Dylan, principalmente, fue creando su amor por el Blues y el Rock hasta conocer a Yngwie Malmsteen, su ídolo en el metal neoclásico.

Como su virtuosismo se fue afianzando con el tiempo, y a través de su paso por diversas bandas, comenzaría a llamar la atención en la escena under de California por su rapidez y destreza en la guitarra. Otro virtuoso guitarrista de aquella época, Marty Friedman, quien ya comenzaba a tener y cimentar una carrera, escucho de los rumores que se hacían acerca de Becker y su manera de tocar.

Al conocerse, la magia y sincronía seria tan grande que formarían prontamente una amistad y una banda, llamada Cacophony, cuyo objetivo era llevar la guitarra como instrumento, fuera del margen de los limites establecidos. Sin embargo, y producto de la mala gestión de la misma, la banda solo lograría grabar dos trabajos y moverse solo en la escena under del speed metal neoclásico, llegando a realizar giras donde la banda no llego a ganar ningún dinero y viviendo penurias producto de lo mismo. Adicionalmente, Marrino nunca convenció a Becker y Friedman como el vocalista que buscaban, a pesar del trabajo del mismo en los álbumes mencionados.

Con un redoble de tambores de Atma Anur, se da comienzo a un riff asesino con Savage, que se va fusionando, a medida que avanza, con los fraseos sweep picking y shredding de Becker y Friedman. Luego de esto, un riff más galopante se encuentra con la voz distante y distorsionada de Marrino, quien, durante la canción, cumple simplemente y no brilla demasiado. Quizás lo más rescatable sea ese coro, que nos invitan a agitar la cabeza a través de su ritmo repetitivo y disfrutable. Sin duda, una idea mejor lograda que lo que sería X Ray Eyes de su predecesor Go Off!

Una muestra de ideas disonantes entre sí, que se muestran a través de la tecnica tapping en la guitarra, y el uso de una batería enfurecida dan forma a Where My Fortune Lies, tema que después toma un ritmo acelerado y frenético al más puro estilo thrash metal de los Metallica del Kill ´Em All. Quizás este tema podría ir perfectamente en el mencionado disco, ya que hasta la voz de Marrino y los instrumentistas se tratan de asemejar al sonido de Hetfield y compañía. Sin embargo, este tema tiene mucha menor calidad de lo que se espera de un thrash metal de los oriundos de San Francisco.

Con The Ninja tenemos uno de los puntos álgidos del disco. A través de un comienzo tranquilo donde las guitarras se complementan en un sentido perfecto, se presenta una guitarra solista con aires asiáticos hasta que todo se vuelve pesado y melancólico a través del fraseo principal. En esta lógica de la guitarra principal, con su correspondiente segunda voz acompañante, se muestra la voz de Marrino quien se mueve a través de un riff pesado y quien irrumpe esta tranquilidad. Las partes instrumentales de la canción son las más significativas y disfrutables, por sobre las vocales, y son estas las que dan sentido. Podríamos decir que The Ninja se asemeja al posterior Black Cat.

Con una guitarra solitaria y distorsionada, se muestra Concerto, tema instrumental que se mueve a través de fraseos shred en su comienzo, combinados con una sección rítmica sólida, que acompaña los fraseos hasta dar un corte. Luego de esto, adquiere un aire folclórico y festivo a través de melodías propias de pueblos escandinavos. La melodía principal se va repitiendo conforme avanza la canción, y con esto se van mostrando los diferentes dotes y solos de Jason y Marty, a través de su clásica competencia guitarrística por ver quien es más creativo y rápido.

Nuevamente, Burn the Ground se mueve por un riff pesado y una guitarra solitaria, que también tiene un carácter bastante thrash estilo Metallica y la verdad es un tema bastante aburrido, ya que los instrumentos van a destiempo y la voz de Marrino suena forzada y saturada. A pesar de que se le trate de dar relevancia al coro, el tema se hunde en un mar de ideas sin sentido.

Con un riff galopante y melodías speed metal se presenta Desert Island, un tema pesado que, con ese cambio de acordes distorsionado, nos muestra un Marrino mucho más inspirado y energético que en temas anteriores. Además de las estrofas, la canción cuenta con una sección intermedia hasta se muestra antes de llegar al tan esperado coro donde Marrino se las canta todas para lograr el resultado esperado por Friedman y Becker, quienes mantienen el ritmo y aparecen poco durante la canción. Cerca de la mitad tiene un cambio de ritmo interesante, a través de ese loop que utilizan las guitarras mientras se van mostrando pequeños fraseos, hasta desencadenar en el solo correspondiente. Un tema entretenido y dinámico a todas luces.

El tema más extenso y homónimo del disco, Speed Metal Symphony, se muestra con unos fraseos distantes hasta llegar a un riff determinante que muestra melodías inspiradas en obras clásicas de música docta o clásica. A medida que aparecen estos fraseos, la batería va haciendo cambios de ritmo y métrica radicales, los que se complementan con los riffs. Una canción instrumental que se mueve por una serie de temáticas y paisajes y presenta todo lo que es Cacophony en sí; una mezcla de melodías en guitarra eléctrica donde los límites, ciertamente, no existen.

Durante la grabación del disco, Marty Friedman, tuvo que improvisar en el bajo, por esto, es que no se menciona, ya que simplemente marca las tónicas y no tiene una gran notoriedad. Definitivamente Speed Metal Symphony es un trabajo mucho mas directo y sincero que Go Off!, que cobra mayor relevancia y sentido en sus secciones instrumentales, más que las cantadas. Si bien la producción de este es mucho menor que la de su sucesor, se siente más fresco y revitalizado en sus escuchas, ya que posee composiciones mucho más inspiradas y creativas.

“I´m on a desert island
In the middle of the sea”


martes, 18 de agosto de 2020

Couldn't Stand the Weather (1984) - Stevie Ray Vaughan - Critica

 


El vínculo entre Epic Records y Stevie Ray Vaughan seguiría cosechando éxitos. Atrás quedo la Fender Stratocaster y se le dio la bienvenida a la Hamilstone SRV, además de otorgarle a las canciones un carácter un tanto más comercial de lo que fue el primer intento, Texas Flood.

En esta oportunidad, tenemos una mayor producción en la grabación y el sonido de SRV, así como su participación y desplante en videos musicales, principalmente en Cold Shot y Couldn't Stand the Weather. En su primer trabajo discográfico, solo tendríamos el video de Love Struck Baby.

El disco comienza con la rápida y virtuosa Scuttle Buttin, la cual muestra el desplante en el mástil y la velocidad en los dedos del propio SRV. Un clásico del instrumental y un desafío para todo guitarrista seguidor de SRV. Una cadencia hipnótica que te atrapa en el primer instante y se mantiene sobre una base rítmica monótona, la cual permite que SRV brille con luces propias.

Los acordes bajo el efecto tremolo característico de Jimmie Vaughan, en conjunto con los fraseos de SRV con ese sonido fuzz y tube screamer, dan forma al tema homónimo del disco, que se mueve por una base bastante Funk con un uñeteo furioso de SRV, que se une con los acordes y aportes relajados de Jimmie. La base rítmica es sólida y resuena a través de los redobles de Layton y los bajos marcados de Shannon, quienes funcionan como complemento perfecto para SRV y su hermano. La familia Vaughan está más viva que nunca y vino para quedarse.

La cuota de Slow Blues nos llega con ese acorde aumentado, tocado cuerda por cuerda, que da inicio a The Things That I Used to Do. La voz de Vaughan suena rasposa y cruda como acostumbra utilizar para un blues de estas características, otorgándole una mayor emoción a través del uso del fast strumming. Adicionalmente, la incorporación de Jimmie Vaughan con ese sonido tremolo le otorga una mayor sutileza y sensibilidad a la canción.

La pasión y el fanatismo por Hendrix, así como el uso del pedal Wah Wah Vox, llega con Voodoo Child (Slight Return), la cual no se diferencia mucho de su versión original, ya que Vaughan la toca de manera minuciosa “nota por nota”. Sin embargo, la voz es claramente diferente del original producto que está en la tonalidad de Vaughan, siendo esto, quizás, el mayor atractivo que tenga esta versión. Como mención honrosa destacar la labor de Layton en la batería, quien presenta redobles y cambios de métrica interesantes, los cuales van jugando con los tiempos y volúmenes del tema.

Tin Pan Alley es una canción relajada y derechamente un Slow Blues, que se mueve a través de un sonido monótono en la caja por el que transcurren los fraseos de SRV; conjuntamente con el bajo que le otorga una mayor profundidad. Adicionalmente, representa el tema más extenso del disco, lo que puede convertirse en algo tedioso, ya que la voz de Vaughan también es delicada y somnolienta. Para quienes disfruten del Slow Blues será un verdadero manjar, sin embargo, para quienes les pueda aburrir este tipo de blues, le resultara un viaje al país de los sueños.

El palm mute característico de SRV en ese estilo Shuffle Blues, a través del efecto fuzz potenciado por el tube screamer, se muestra en Cold Shot, el cual presenta una voz tranquila de Vaughan, la cual se mueve por esos acordes cortantes y secos que le van dando forma y corte en la métrica. Una canción que sigue el patrón clásico de un blues de 12 compases, pero que tiene un carácter personal y único a través del sonido Vaughan.

Un turn around clásico de SRV y el redoble de tambores de Layton, marcan el comienzo en la voz de Vaughan con esos cortes en la batería y el bajo marcado de Shannon. Después de estos cortes cantados, se mueve a través de un ritmo Shuffle conocido y nos muestra solos bastante similares a Pride and Joy o I’m Cryin de su anterior trabajo. Sin ser una canción aburrida o tediosa, muestra poca originalidad en el texano.

El solo de batería del invitado Fran Christina marca el comienzo de Stang's Swang. En esta ocasión, tenemos un Vaughan que muestra melodías y acordes basados en el Jazz. A lo anterior, lo acompaña el swing de Christina, las melodías del saxofón del invitado Harrison y Shannon tocando el contrabajo. Si bien suena como una canción poco concordante con el resto del disco, se trata de un experimento instrumental de SRV por probar y tocar otros estilos saliendo de su zona de confort.

Como mencionamos en un párrafo anterior, este trabajo representa un avance y progreso en la producción y composición de SRV. Si bien no tiene tantas canciones emblemáticas como su debut, muestra a un Vaughan que se atreve para adaptarse y hacer propio otros estilos de música que no representan su zona de comodidad. Además, se atrevió a incorporar nuevos instrumentos y elementos en sus composiciones y experiencia en el estudio.

“Like a train that stops at every station,
We all deal with trials and tribulations”


viernes, 7 de agosto de 2020

Ahi Viene La Locomotora (2018) - Tren de Medianoche - Reseña



Una joven banda de Blues de la comuna de Estación Central, se formaría durante el año 2017, tomando el nombre de Tren de Medianoche, este, inspirado, en el tren de carga que pasa frecuentemente por la comuna durante las noches, grabaría su primer trabajo en el año 2018.

Haciendo un poco de memoria, durante el año 2015, en algún bar de la calle Santa Isabel, en Santiago de Chile, y a través de la invitación de Oliver Moreira, por aquel entonces armonicista y vocalista de la banda El Rugido, se convocaría a Manuel Mercado, por aquel entonces vocalista y guitarrista de la banda Los Camaleones, Jose Antil y Ricardo Mizraji, por aquel entonces armonicistas y coristas de la banda Cresta de Gallina.

Bajo este contexto, se reunirían las tres bandas a través de una tocata comunitaria en dicho local, en donde al compartir de forma previa a la presentación, se generaría una química y magia musical. Desde ahí en adelante, se comenzarían a reunir, en base a su amistad, para compartir y disfrutar de la música que más les gustaba, El Blues.

Mucho tiempo paso, hasta que, durante el año 2017, Jose buscaría incluir a la banda, cuyo nombre aun no estaba definido, en el cartel de la celebración del Dia Internacional del Blues, en donde participarían reconocidos exponentes del estilo y bandas emergentes a nivel nacional. Tomando el nombre mencionado, procedieron a constituirse como una banda estable con roles definidos, quedando Manuel como vocalista y guitarrista, Jose como guitarrista y corista y Ricardo como armonicista y corista. Una vez realizada esta intervención, la banda comenzaría a tocar frecuentemente en diversos bares y locales de Santiago, hasta el año 2018.

Manuel desde hace un tiempo les venia mostrando composiciones originales al resto de la banda, las cuales, poco a poco, se fueron transformando en las canciones de la misma, por ende, y, principalmente como un deseo de Jose, era necesario grabar estas canciones para la posteridad de manera profesional.

Fue como durante dicho año, que llegaron a Audio Custom Estudio, reconocido estudio de grabación de bandas de Metal y música extrema, a cargo de Sebastián Puente, guitarrista de la banda de Thrash Nuclear, y Christian Olivares, guitarrista de la banda de Death Thrash Lefutray.

Para ambas partes, significaba un gran desafío el proceso de grabación. Por una parte, Christian, quien fuera productor del EP, jamás había trabajado con una banda electroacústica y que menos del estilo Blues; en cambio, para la banda, era un desafío grabar por primera vez en un estudio profesional y adaptarse a las condiciones del mismo.

Un nublado domingo, se grabaría el EP Ahí Viene La Locomotora, donde la banda experimentaría y grabaría en simultaneo, lo cual no estaría exento de problemas. Como el propósito de la banda era sonar lo más fidedigno y real con lo que se presentaba en vivo, se decidió grabar todo en vivo y en simultaneo, lo que implico una gran cantidad de tomas para cada una de las canciones.

Adicionalmente, el proceso de edición fue bastante tedioso, producto de que todo cambio o modificación en la grabación debía ser de manera precisa e imperceptible para el oído, ya que la grabación implico el uso de 3 a 4 micrófonos ambientales más las líneas directas de los instrumentos.

El EP comienza con Mientras Mi Corazón, canción que comienza con una intro, la cual se pretendía dejar como una introducción separada, bastante folk, a través del arpegio en la guitarra de Manuel, lo cual decanta en un curioso Shuffle Blues, el cual tiende a mezclar tantos acordes mayores, menores y semi disminuidos con una letra acerca del amor no correspondido y sufrido. A lo anterior, se le suman los solos y fraseos de la guitarra de Jose y armónica de Ricardo.

Con una letra más melancólica que su antecesora se proyecta en la voz de Manuel Solo Debes Sonreír, donde tanto Manuel como Jose, presentan arpegios en la guitarra apoyados por los fraseos de la armónica de Ricardo. Luego de esto, se produce un corte y la canción toma un aire acelerado y festivo a través de un ritmo Folk Country; cuyo tema central habla acerca de enfrentar y sobrellevar los problemas y vicisitudes de la vida.

Uno de los clásicos de la banda, se presenta con Estación Central, un tema bastante significativo que habla acerca de una aventura o historia de amor a través de un viaje en tren, una forma directa de referenciar y homenajear a su comuna. Adicionalmente, tiene un ritmo Blues, pero más suave y mesurado, donde Ricardo luce con creces a través de un solo virtuoso en la armónica.

Un Blues bastante clásico y standard es Perro Callejero, canción que sigue la estructura I-IV-V a través de 12 compases, aunque presenta ciertos cortes que lo hacen interesante y le dan una identidad propia. Además, es una canción donde Jose muestra sus dotes en la armónica a través de fraseos y un directo solo; y Ricardo muestra su rítmica y fraseos en el teclado.

Para la versión de la plataforma Youtube, se encuentra otro Shuffle Blues, con cadencias descendentes, llamado Cuando Me Vaya, cuya consideración de la banda en el EP quedo relegada a bonus track, ya que la grabación de la misma no llenaría sus expectativas.

Luego de la grabación y edición del EP en los estudios mencionados, sería el turno de tomar la fotografía oficial, a través de la fotógrafa Ignacia Águila, quien realizaría la sesión correspondiente en el Museo Ferroviario Quinta Normal. La icónica foto de la portada, representa una suerte de analogía en donde la banda deja en claro que el tren está en movimiento y nadie puede detenerlo.

“Y nos marchamos en un tren
Nos olvidamos del ayer”

viernes, 31 de julio de 2020

Disturbing The Peace (1985) - Alcatrazz - Critica



Tendrían que pasar más de 30 años para que Alcatrazz, liderados por Graham Bonnet, se animaran a lanzar un nuevo trabajo discográfico. Esta noticia, quizás un tanto imprevista y sorpresiva, tiene el nombre de Born Innocent, el cual ha sido lanzado este 31 de julio de 2020, representando el cuarto álbum de la banda.

Desde hace algún tiempo quería referirme a Disturbing The Peace, el cual me parece un trabajo subvalorado y que ha pasado discreto a través de los años.

Yngwie Malmsteen quien llamaría la atención desde el primer minuto, y con el cual grabarían el exitoso No Parole From Rock 'n' Roll, abandonaría la banda para dedicarse a su carrera en solitario, la cual comenzaría con el extraordinario Rising Force.

Bajo este escenario, y para suplir el virtuosismo perdido, se incorporaría a la banda un guitarrista que venia en ascenso, el cual ya había participado en diversas bandas y tenia una carrera solista en construcción, Steve Vai.

A pesar de este ingreso estelar a la banda, y del éxito que tuvo el disco en sus fanáticos, no logro traspasar mayores barreras de popularidad, lo cual llevaría a la banda a cancelar una parte de la gira por problemas financieros y sufrir, nuevamente, el alejamiento de parte de sus miembros.

El primer video de la banda, y single del disco, God Blessed Video, nos llega con unas guitarras asesinas que se comienzan a complementar con los redobles de batería y unos teclados ecualizados. Desde ahí, se marca el punto de partido de un ritmo monótono, pero frenético, en la guitarra de Vai, con el ritmo marcado del bombo de Uvena, para ir dando paso a la voz aguda de Bonnet. La canción antes de caer en sus coros característicos, posee unas partes intermedias donde los tapping licks encabezan la cacería, propio de guitarristas como Eddie Van Halen y Paul Gilbert. El coro es el frecuente en Alcatrazz a través del uso excesivo de los teclados y las segundas voces. Adicionalmente, el tema muestra una sección instrumental neoclásica a cargo de los teclados de Waldo, posterior al solo de Vai, que transforman al single en un mar de versatilidad.

Con un riff cañero da inicio Mercy a través de un bombo marcado y unos teclados ambientales. La canción sigue la misma estructura que su antecesora con las estrofas pesadas, las secciones intermedias llenas de cortes y los coros con voces agudas y segundas voces. En esta ocasión, la voz de Bonnet es menos chillona que en el single y podemos ver el virtuosismo de Vai en acción.

El comienzo tranquilo de unos fraseos en el teclado de Waldo, complementándose con los ambientales del mismo, dan la pauta para los dedos agresivos en el bajo de Shea, quienes dan el puntapié a Will You Be Home Tonight, canción discreta con semejanzas en su sonido a Whitesnake, apoyándose en una voz mas grave, los teclados ecualizados característicos y la guitarra cristalina.

Ese sonido característico de los Scorpions mas rockeros aparece con Wire and Wood, un tema directo desde su comienzo hasta su final, que se mueve a través de la guitarra de Vai y la voz aguda de Bonnet. Una canción con un ritmo ganchero, voces y coros entretenidos, y un Vai que se muestra inspirado mostrando sus dotes a través de guitarras duplicadas y el uso en exceso del tremolo de su puente Floyd Rose.

Los sonidos similares al sitar, que nos evocan recuerdos de la India, marcan la pauta para Desert Diamond, que se mueve por una voz tranquila y relajada de Bonnet, la cual adquiere mayor sensibilidad y emotividad a través del trabajo desempeñado por los teclados y batería. Sin embargo, el coro suena bastante predecible en el sonido Alcatrazz y tiene poco que entregar en comparación con los versos.

La guitarra frenética de Vai, que nos rememora a Jet to Jet del primer disco de la banda, galopa a través de Stripper, la cual es mas acelerada que la mencionada y funciona como un himno patea caras para la banda. La base rítmica es sólida y no le pierde el paso a la guitarra eléctrica eufórica; si a eso le sumas, los matices vocales que muestra la voz de Bonnet, tienes una gran canción.

Painted Lover es el peor tema del disco, ya que tiene un ritmo repetitivo y monótono en la guitarra, apoyado por unos redobles previsibles en la batería, con la colaboración del bajo y la batería. La voz de Bonnet muestra lo típico y tiene unos coros sumamente comerciales y tediosos.

Lighter Shade Of Green funciona como la carta de presentación instrumental del virtuosismo y capacidad de Vai. Un extracto de solo del mismo para dar pie a Sons and Lovers.

Algo mas disfrutable a Painted Lover es presenta Sons and Lovers, la cual comienza con un ritmo repetitivo en la guitarra para a medida que avanza en sus versos se muestra como una canción con sonoridades similares a The Police o Rush, sin embargo, tiene un coro bastante interesante donde Bonnet convive con cambios vocales y el apoyo contante de segundas voces y coros.

Un sonido mas galopante se muestra en Skyfire, un tema que se mueve entre el uñeteo constante de la guitarra rítmica y los fraseos virtuosos de Vai. Bonnet, en esta oportunidad, no brilla demasiado y sus voces agudas y coros suenan forzados. Un galope de caballo que presenta una gran cantidad de cambios y cortes de ritmo, pero que se ahoga en su pretensión de mostrar.

El último tema del disco, Breaking The Heart Of The City, comienza con unos aplausos sustentados en un tiempo marcado por el bombo y los sonidos graves del bajo. La voz de Bonnet se fusiona con los fraseos de Vai al unísono, como si fueran uno, a través de un Talk Box. Lo más interesante de la canción, debe ser el solo de Vai, ya que el resto se mueve a través de este ritmo heavy de la voz y la guitarra.

Un trabajo que, si bien no llega a igualar la cantidad de hits que posee No Parole From Rock 'n' Roll, no deja de lado la calidad y potencia de las composiciones del conjunto, en esta oportunidad, a cargo de Vai y Bonnet. Por tanto, es un trabajo que posee méritos para Vai, quien, si bien no fue muy bien recibido en una primera instancia, supo ganarse un lugar con creces por su virtuosismo y su capacidad compositiva. Quien sabe si este trabajo con el tiempo logre una mayor atención de los fanáticos de la banda, lo que si es cierto que Alcatrazz ha vuelto compositivamente y habrá que ver que tienen por entregar…

“Lets take a plane and go somewhere exotic
To play with a non-descript song”

sábado, 4 de julio de 2020

Go Off! (1988) - Cacophony - Critica



Cacophony es una banda de metal neoclásico, cuya formación y desarrollo se encuentra ligada a la estrecha amistad de los guitarristas Marty Friedman y Jason Becker.

Que decir de Marty Friedman que ya no se sepa: es, probablemente, el guitarrista más talentoso y virtuoso que ha pasado por la banda Megadeth, quien fue clave en el sonido y la grabación de los discos más populares de la banda, además es considerado como uno de los mejores guitarristas de metal a nivel mundial, el cual, hoy en día, se encuentra radicado en Japón desarrollando su extensa carrera solista y programas de televisión musicales.

Respecto de Jason Becker el panorama es más inhóspito, quien fuese un estudioso de la guitarra y quien a su corta edad era admirado por su rapidez y virtuosismo al tocar, seria prontamente diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica, una afección que va degenerando los huesos y músculos de forma progresiva hasta que el paciente pierde su vida. Además, fue parte de la banda de David Lee Roth y reemplazo en dicha banda a Steve Vai, sin embargo, solo pudo grabar un disco con el mismo hasta que apareció la enfermedad con la que tiene que lidiar hasta hoy, ya que, si bien su probabilidad de vida, cuando fuera diagnosticado sería de 3 a 5 años, ha sabido sobreponerse hasta el presente grabando una gran cantidad de discos a través de un sistema adaptado para una persona postrada e imposibilitada de tocar con sus limitaciones físicas.

Esta estrecha amistad los llevo durante el año 1987 a componer su primer disco como Cacophony, Speed Metal Symphony, el cual contaría con la voz de Peter Marrino y la batería de Atma Anur.  Este concepto de discos neoclásicos que combinaban canciones cantadas e instrumentales, sería la premisa realizada por guitarristas neoclásicos de la época cuya influencia seria Yngwie Malmsteen y su trabajo en solitario. Lo anterior, haría necesario la inclusión de un bajista a la banda, puesto que sería ocupado por Jimmy O´Shea, además de la incorporación de un excelso baterista como Deen Castronovo, para lo que sería su próximo trabajo, Go Off!.

Con unas voces distantes y space comienza X-Ray Eyes, la cual tiene un riff asesino bastante ligado al heavy metal hasta que comienza su galope en la voz de Marrino a través de los versos, los cuales finalizan con una sección cortante que vuelve a rememorar el riff asesino del principio. En su sección intermedia, podemos escuchar los solos con influencias japonesas de Friedman y el virtuosismo con esos staccatos característicos de Becker, los cuales poco a poco se van fusionando por una gran cantidad de ritmos y sonoridades. El tema retoma a sus estrofas cantadas y se asemeja mucho a Savage de su primer trabajo, sin embargo, suena como un tema aburrido y monótono en sus secciones cantadas, dejando de lado el virtuosismo y calidad guitarrera.

La calma nos llega con E.S.P. que muestra una muestra de templanza y calidad en unas guitarras acústicas hasta dar lugar a los correspondientes solos. Sin embargo, esta calma dura poco, ya que aparece un riff amenazador y agresivo que rompe la paz y nos muestra nuevamente a un Marrino abusando de los agudos y mostrando su garra vocal en los versos y el coro de la canción. En esta ocasión, los solos suenan sin lógica palpable, lo cual los hace poco disfrutables y relevantes.

Un riff agresivo de entrada nos llega de golpe con Stranger, el cual da lugar a una combinación de solos que se cohesionan en perfecta simetria. Nuevamente, y al igual que sus antecesoras, nos encontramos con un tema heavy metal en el cual se abusa de las voces y coros agudos, teniendo una sección rítmica violenta y fuerte que se mueve en función de Friedman y Becker. Sin embargo, los solos son bastante interesantes y muestran ese virtuosismo que no suena forzado o soberbio.

El primer destacado del disco nos llega con el homónimo e instrumental, Go Off!, comienza con una polifonía de fraseos en las guitarras de Marty y Jason, que se entrelazan y se duplican a medida que avanza la canción. Luego de esto, nos encontramos con un riff speed y heavy bastante agresivo y seco hasta llegar a una polifonía de sweep picking en las guitarras que decanta en un ritmo acelerado y de marcha en que el virtuosismo se va fusionando de manera excelente. Para la mitad tenemos una sección más lenta, en la que la influencia nipona se hace presente en las guitarras, más preferentemente de Friedman, y esos sweep picking y sweep tapping de Becker. Castronovo se luce en las baterías siguiéndole el ritmo a estos monstruos y entregando buenos pasajes sonoros para sus intervenciones. El final se mueve entre tremolo y sustain ambientales.

El tema más extenso del trabajo nos llega con Black Cat, la cual abre con un sonido de agua corriendo, la que inspira tranquilidad, sin embargo, los redobles hechos por la parte rítmica le agregan tensión y rompen la serenidad existente. El rugido de un tigre marca el inicio de un fraseo en la guitarra que da lugar a los armónicos, tanto en el bajo como en la guitarra, hasta la intervención de la batería para darle un toque más pesado y sinfónico a través de las sonoridades orientales que se reafirman con los solos e intervenciones del dueto Friedman-Becker. La calma se rompe nuevamente con la intervención de la voz de Marino, quien se mueve en un riff monótono y plano hasta la llegada del coro donde nos encontramos con las voces agudas y rasposas. Nuevamente, la sección intermedia nos vuelve a posicionar en diferentes lugares con su combinación de cambios de ritmo y solos virtuosos. Mención honrosa para ese final exquisito y calmo a través de las guitarras acústicas y esos sonidos tratados delicadamente.

Con un redoble de tambores nos sumergimos en un riff asesino y speed, el cual se transforma en melodías desenfrenadas cargadas de tapping y sweep tapping. La intervención de O’Shea en el bajo da inicio a Sword of the Warrior con un riff y ritmo acelerado que se mueve destruyendo todo a su paso con la voz aguda de Marino hasta decantar en un coro apoyado por las segundas voces. La canción en cuestión tiene un ritmo bastante speed y trash metal, cuyos solos de su sección intermedia son bastante atractivos, sugerentes y dinámicos.

Floating World es el tema más comercial y disfrutable de las composiciones cantadas del álbum. Comienza con la simetría de las guitarras duplicadas que se fusionan hasta culminar en una sección arpegiada calma. Después de esto, esta sección se mantiene a través de la voz de Marino hasta ir avanzando por un riff heavy y potente. De esta manera se mueve por sus versos, intercalando las partes, hasta la llegada del coro que es comercial y coreable. En su sección intermedia, se produce el quiebre correspondiente que da lugar a los clásicos solos de la banda.

Para culminar nos encontramos con Images, la cual tiene una notoria y evidente influencia de la cultura japonesa en su comienzo a través de esos fraseos muteados, los cuales dan paso a melodías acústicas que le dan un toque sereno y calmo al ambiente de la canción. Entre estas sonoridades niponas y acústicas, se van metiendo tanto Friedman con Becker a través de una batalla de solos de guitarra, los cuales están cargados de escalas y sonidos de la cultura oriental.

Poco después del lanzamiento de este trabajo, la banda se separaría para que cada miembro de la misma tomara su propio rumbo. Jason Becker comenzaría su carrera en solitario a través de la composición y grabación del disco Perpetual Burn y su posterior incorporación a la banda de David Lee Roth. Marty Friedman haría lo propio a través del lanzamiento de su disco Dragon’s Kiss y su posterior incorporación a la banda Megadeth. El resto tendría participación en diversos trabajos y bandas ligadas al Rock y Metal. Go Off!, sin superar a su antecesor, Speed Metal Symphony, en cuanto a la relevancia y calidad de sus composiciones, si represento un salto en cuanto a la calidad de la grabación y producción en estudio, así como de la incorporación de músicos con una mayor experiencia.

“Don't mess with the Black Cat
If you believe in superstition”

martes, 30 de junio de 2020

Hollywood Fats Band (1979) - Hollywood Fats Band - Critica



Cannet Heat fue una banda de Blues Rock, que funcionaría como un semillero y trampolín de virtuosos guitarristas de Blues, la cual desarrollo su carrera entre composiciones originales y covers relacionadas al estilo; al igual que sus colegas de Paul Butterfield Blues Band o John Mayall and The Bluesbreakers. En esta verdadera institución del Blues, desfilarían grandes músicos de las seis cuerdas como Duke Robillard, Ronnie Earl, Hollywood Fats, entre otros; que darían forma a la nueva oleada del Jump Blues, estilo conocido y explotado por el extraordinario T-Bone Walker.

Uno de estos guitarristas, Hollywood Fats, apodado así por su estilo extravagante de vida y vestir, además de peso excesivo evidente, pasaría un corto tiempo en Canned Heat, el cual le permitiría desarrollar su carrera en solitario. Sin embargo, su único disco y homónimo, en conjunto con el vocalista y armonicista Al Blake, no lograría los resultados esperados, lo que llevaría a Fats a disolver la banda y concentrarse como interprete en diferentes proyectos musicales.

Lamentablemente, a la edad de 32 años, Fats perdería la vida producto de su adicción a la heroína, lo que dejaría una pérdida invaluable de una de las promesas del estilo Jump Blues.

Con una línea bastante virtuosa con tintes de Jazz y Swing comienza el clásico Rock This House, el cual decanta en una rítmica bastante entretenida y dinámica a través del Jump Blues impregnado por Fats en las seis cuerdas. La voz de Blake es lineal y no entrega grandes matices o relieves en su calidad vocal. El solo en la armónica del mismo Al funciona a la perfección en la mitad del tema. Además, la sección rítmica se mantiene dentro de los límites y se acopla perfectamente a la interpretación de Fats, el cual deslumbra a punta de virtuosismo y rapidez en la guitarra.

El clásico Shuffle She’s Dynamite comienza con los acordes octavos en la armónica de Al Blake y estos se proyectan como las líneas centrales y conductoras del tema, conjuntamente con el acompañamiento en los teclados de Fred Kaplak. La voz de Blake, en esta ocasión, es mucho más apagada y gangosa que en su antecesor. En este tema, no vemos a un Fats inspirado, ya que muestra su grandeza en determinados momentos y cuando lo hace entrega más de lo mismo.

El clásico de Clarence Gatemouth Brown Okie Dokie Stomp, es como el examen final de cualquier guitarrista de Jump Blues, ya que representa un Boogie Woogie con una dificultad de ejecución bastante considerable, y el cual ha sido interpretado por todos los grandes guitarristas del estilo. En esta ocasión, tenemos un teclado a tope y una banda de acompañamiento que va marcando el ritmo, a través de este clásico instrumental en donde Fats no falla y derrocha talento.

Suitcase Blues es un tema mucho mas reposado y melancólico, el que se mueve por un teclado con ese sonido vintage clásico de los antiguos Juke Points, lugares en los cuales los afroamericanos iban a bailar y escuchar el Blues, además de una guitarra que va haciendo fraseos y double stops conforme avanza la canción hasta encontrarnos con la voz de Blake, que en esta ocasión tiene esas sonoridades clásicas de los grandes del estilo y cuya intervención con la armónica, la cual suena forzada al comienzo de la canción, le dan un toque acústico y característico.

Con la cadencia descendente de Fats nos vamos encontrando con Red Headed Woman, un Shuffle standard que se mueve nuevamente en la voz y armónica de Blake con la intervención de los fraseos y cortes característicos de Fats, donde lo mas rescatable es la participación de los teclados de Kaplak, quien le da color y relieve a un tema en donde Al es el amo y señor absoluto.

Con una línea en la guitarra más dinámica y cortante comienza Lonesome, canción cuya intervención de la voz es bastante escasa, cuya riqueza descansa en sus ritmos y momentos instrumentales, la cual hubiera quedado mejor como un tema de esta naturaleza. Aquí es donde Fats alcanza su máximo esplendor y proyección, ya que el hilo conductor del virtuosismo y rítmica lo dirige el mismo como un anfitrión, a través de los teclados y bronces de acompañamiento.

Otro Shuffle Blues con un comienzo a través de una línea melódica en la armónica de Blake se presenta con All Pretty Women. Un tema standard del estilo y en el cual hay poco que rescatar, ya que suena a más de lo mismo. Si bien tiene solos virtuosos de armónica y guitarra, una voz adecuada y unas líneas rítmicas clásicas del estilo, no logra proyectar ni entregar emoción.

Con un teclado frenético y seco, apoyado por la línea en contrabajo, donde lugar al riff principal en la armónica, inicia Prettiest Little Thing, otro Shuffle Blues que, a diferencia de sus antecesores, muestra un sonido mucho mas vintage y sucio, cuyo plus se alcanza con el reverb en la voz de Blake, quien muestra líneas interesantes en la armónica, y es donde quizás presenta su mayor nivel dentro del disco en esta materia, opacando las intervenciones remotas de Fats y Kaplak.

El clásico Boogie Woogie Caldonia se muestra de manera adecuada y fiel a su versión original, en donde podemos ver una armónica haciendo el riff principal y conductor de la canción, una guitarra Jump en todas sus líneas con fraseos interesantes a través de esos acordes de sexta y novena, conjuntamente con un teclado entregando acordes y armonías en su máxima expresión.

Con un riff distorsionado en la armónica, el cual descansa en una batería Swing, comienza Poor Boy, el cual corresponde a uno de los temas más emblemáticos y mejor logrados del disco. Lo anterior, se justifica en ese ritmo Swing cortante y cuya base rítmica sumamente sólida, el teclado y la guitarra entregan líneas de acompañamiento exquisitas y la voz de Blake brilla en su ejecución. El trabajo realizado por la armónica en todo el tema es lo mas interesante en la ejecución de un solo cargado de sentimiento y unas líneas en staccato que entregan una riqueza abismante.

Have a Good Time se mueve en la línea central de todos los Shuffle anteriores, cuyo mayor detalle se encuentra en los redobles, cortes y arreglos en la batería de Richard Innes, quien hace un gran trabajo a lo largo de todo el tema; lo demás es mas de lo mismo que hemos escuchado en el disco.

Probablemente, el disco no gozo de una gran recepción quizás debido a su excesiva cantidad de covers lo cual no atrajo al publico objetivo de aquella época, quizás su poca variabilidad o diversidad de estilos en sus canciones lo transformo en un álbum monótono y aburrido, quizás tuvo una mala promoción y distribución dentro de la industria musical, entre otras. Las razones reales e ilusorias son muchas, sin embargo, sería el único material de la Hollywood Fats Band producto de su pronta partida. En esta materia, también existe una versión extendida del disco, la cual rescata otros temas grabados y olvidados del proceso más algunos temas en vivo.

“Why don't ya come on down,
Let me tell ya what I got now”

miércoles, 10 de junio de 2020

Texas Flood (1983) - Stevie Ray Vaughan - Critica


Un desconocido guitarrista, junto a su banda The Double Trouble, cuyo único reconocimiento era ser el hermano del fundador y guitarrista de The Fabulous Thunderbirds, Jimmy Vaughan, llamaría la atención desde un comienzo, sobretodo en las mentes de Mick Jagger y David Bowie, ya que este tipo en las seis cuerdas poseía una versatilidad y virtuosismo particular para un guitarrista.

La popularidad casi inmediata de Stevie Ray Vaughan, lo llevaría a tocar en el disco Let’s Dance del versátil Bowie, obteniendo aún más reconocimiento para su persona. Sin embargo, su camino siempre estuvo en la línea del Blues Rock, cuya base era el sonido Texas, popularizado por los barbones ZZ Top.

Epic Records fijaría sus ojos en Vaughan proponiéndole grabar su primer disco solista, conjuntamente con su banda, el aclamado Texas Flood, en donde, en su mayoría, se presentan más covers que temas originales, pero dandole una identidad y carácter propio de su interprete. Con lo anterior, se comenzaría a gestar la leyenda y el resurgir del llamado Blues Moderno.

El disco comienza con la frenética Love Struck Baby, la cual, a través de un fraseo característico da pie a un tema Boogie Woogie, el cual muestra una voz acelerada y un ritmo frenético que descansa en las líneas bluseras de la guitarra, teniendo su principal atractivo en los cortes de métrica realizados por la mano de Vaughan.

Un clásico de Vaughan, que ha traspasado las barreras físicas y temporales, se presenta con Pride and Joy, un clásico Shuffle que tiene su principal gracia en sus dinámicas letras y vocalizaciones, entregando licks que son considerados como fundamentales para aprender el estilo Blues.

El primer cover del disco, se muestra con el Slow Blues Texas Flood, y que da nombre al disco, un tema cargado de sentimiento y donde las notas con sustain son parte del desempeño de la guitarra, conduciendo al oyente por una canción cargada de emotividad y expresionismo.

No podía faltar el clásico de Howlin´ Wolf, Tell Me, el que descansa en ese ritmo Shuffle Blues con staccato, cuya rítmica de 12 compases se mueve en la voz limpia de Vaughan, siendo la sección rítmica lo más atractivo, funcionando como complemento perfecto al sonido clásico de SRV.

Con esos acordes rítmicos cortantes utilizando, principalmente, acordes de séptima con novena aumentada, se mueve Testify, un cover instrumental que funciona como una sección placada de virtuosismo en la que Vaughan se moviendo acompañado de una sección rítmica que jamás le pierde el ritmo a través de sonoridades Groove Blues.

Con un ritmo frenético fuertemente inspirado en el Rock and Roll y Folk Country se muestra Rude Mood, la cual conforme va avanzando va incorporando los instrumentos de la sección rítmica. Al igual que su antecesora, funciona como un ejemplo instrumental donde se muestra la habilidad de SRV en todo su esplendor.

La nueva reversión del clásico de Buddy Guy, Mary Had A Little Lamb, es super interesante de escuchar por dos factores: la utilización de los acordes 7#9 que le dan ese carácter cortante y Funk y la interpretación del propio Vaughan, la que si bien muestra un voz baja y calmada, se adueña del tema y le da un carácter sumamente único, personal y sincero.

Dirty Pool a través de una tormenta de acordes con novena y la utilización de la técnica del Fast Strumming para remarcar su sensibilidad en la guitarra se mueve como un Slow Blues, en donde SRV nos presenta una voz cansada y sufrida con la finalidad de darle más relieve a la canción.

I´m Cryin´ sigue la línea de temas como Pride and Joy, ya que es un Shuffle Blues con una línea melódica y vocal similar a la mencionada, aunque no logra generar el mismo efecto que su antecesora, quizás por tener acordes y licks similares que hacen que pierda identidad.

El tema más experimental y desarrollado del disco, nos llega con la instrumental Lenny, la que se muestra como un tema muy en la línea Hendrix, y que presenta una serie de tonalidades limpias y armónicas que se fusionan de forma perfeta generando un manjar de emociones.

Texas Flood sería el comienzo del camino para una leyenda que se apagó bastante pronto, ya que el año 1990, sufriría un accidente en helicóptero que le quitaría la vida. Pudo haber entregado más sin dudas, pero a veces el destino quiere otras cosas. De este disco en adelante, SRV iría explorando nuevos caminos dentro de la música como el Pop o Rock, aunque sin perder su esencia de Texas Blues o Rock Blues. Una llama que se apagaría demasiado pronto, pero que redefinió un género que se encontraba abandonado…

“She's my sweet little thing,
She's my pride and joy”